Aquí estoy, dos días después de la conferencia de Nintendo, dándome un respiro de mi faena noticiera y escuchando música de la saga de Starfox. Normalmente, llegados a este punto en el E3 mis ánimos se han enfriado, tiendo a pensar con claridad y analizar cuidadosamente lo que ha ocurrido desde que dio comienzo el certámen.
Este año no. Sigo cabreado.
¿Sabéis? Hay una máxima en lo que a E3 Nintenderos respecta, y que van a razón de año bueno/año malo con la excepción de aquellos en los que es presentado hardware oficialmente, como por ejemplo el año 2010 que debió haber sido un año desastroso, pero vino a resultar uno de los mejores E3 de la historia de Nintendo ¿Este año? Este año tocaba malo, tras un E3 2014 que caldeó los ánimos en la fanaticada pikmin era esperable que la compañía kyotense nos decepcionara, de hecho ya habían adelantado que habría hostia: No estarían ni Zelda ni NX, sólo juegos de 2015 y quizá alguno del 2016, y los juegos estrella apuntaban a ser títulos ya presentados, como Mario Maker o Starfox.
Nintendo iba a cagarla, ya lo sabíamos, este año tocaba, ni siquiera el vídeo que anunciaría los planes del E3 era la mitad de bueno que el protagonizado por el insuperable Fils-A-Mech.
Iba a cagarla, pero nadie esperara que lo hiciera tanto, y es que si una victoria ha obtenido Nintendo este E3, es la de haber tenido la peor exposición, Digital Event en este caso, con mucha, MUCHA diferencia.
Y lo peor del asunto es que parecían haberle dado la vuelta a la tortilla antes del día D, el video en profundidad de Devil’s Third y la presencia de Ryu en Super Smash Bros caldearon un ambiente congelado, y Shigesato Itoi presentando el lanzamiento oficial de la primera entrega de la saga de culto Mother en occidente bajo el nombre de Earthbound Beginnings elevaron unos niveles de hype que estallaron en el Nintendo World Championship.
No parecía que fuera a ser un mal E3 después de todo, las marionetas de Jim Henson (a las que cariñosamente apodé Ninteñecos) y la apertura de la “conferencia” con Starfox terminaron de convencerme de que lo disfrutaría. Por cuestiones personales y realizar una cobertura lo más ágil posible no quedé con un amigo para visionarlo juntos como cada año. E hice bien.
Una ver terminó la parte dedicada a Starfox Zero el Digital Event se convirtió en algo aún más patético y ridículo que la peor de las parodias, con Reggie File-Aimé hablando de transformación antes de pasar a lamer el trasero de Activision por meter a Donkey Kong y Bowser en Skylanders Supercharged con sus respectivas figuras que ¡Oh! Tienen un stand que si lo giras pasan a tener funcionalidad Amiibo.
No creo que ni siquiera el fan más acérrimo de los Amiibo fuera capaz de resistir el tiempo que duró esta sección. Los tres minutos más largos y vergonzosos de cualquier E3, y os juro que viví el E3 2008 y la debacle de Cammie Dunnaway.
Es en este punto donde la conferencia se vuelve irrecuperable, puedes pensar que Starfox no te convence o que el rato que pasa Miyamoto hablando de sus inspiraciones es innecesario, pero no deja de ser una curiosidad y en cierto modo interesante porque también habla de la creación del Starfox original de SNES, por otro lado el segmento con Activision mata completamente todo el hype que Sakurai, Itoi y el Nintendo World Championship habían logrado no sin esfuerzo que acumuláramos, y ni el retorno espiritual de The 4 Swords ni el hijo bastardo de la trinidad Metroid-Zelda-Destiny concebido vía probeta por Next Level Games consiguen levantarla. No, Shin Megami Tensei x Fire Emblem tampoco, y una vez este último pasa la degeneración es absoluta, a partir de aquí es todo relleno – con la honrosa excepción de Xenoblade Chronicles X, Mario Tennis y Mario & Luigi – en el minuto 30 del Digital Event y con 15 minutos por delante todavía.
¿Cómo ha ocurrido esto?
¿COMO.DEMONIOS.HA.OCURRIDO.ESTO?
¿No tiene Nintendo nada más que mostrar? ¿Nada? ¿Ya está?
La cara de tonto que se me quedó al terminar el Digital Event, y lo sé porque se reflejó en la pantalla del Wii U Gamepad que es donde la vi, fue épica, pero peor aún fue cuando acudí al canal de Nintendo en Youtube y vi el trailer de Project Zero: Maiden of the Black Water en él. Ahí alcancé el punto de ruptura.
Habían sido subidos trailers de Project Zero V, de FAST Racing Neo, de Shantae: Half Genie Hero, y no se había tenido noticia de ellos.
De repente la sensación de absoluta chapuza que había sido el Digital Event se intensificó, había estado plagado de juegos Spin-Off, de Amiibos, de minutos de relleno hablando del proceso de desarrollo de los Mario clásicos o de cómo nació el Amiibo de Yoshi’s Woolly World, cuando pudimos haber tenido, al menos, estos tres trailers.
Mirad, esto probablemente os pase desapercibido pero Wayforward y Shin’en son estudios con una laaaaaaaaaaaaaaaaaarga historia para con los nintenderos, sólo eso en lugar de un juego centrado en decorar casas y otro en juegos de tablero ambos basados en Animal Crossing habría multiplicado exponencialmente la calidad de la conferencia, pero la chapuza no se queda en lo que se supo después, si no también en lo que pudo haber sido de incluirse lo anunciado antes ¿Qué tal si Ryu como DLC hubiera sido anunciado en el Digital Event en lugar de Animal Crossing Amiibo Festival? ¿Y si Devil’s Third hubiera ocupado el espacio de la empleada responsable de los Amiibo de lana? ¿Y Shantae y FAST ocupando el lugar de Triforce Heroes cómo suena? ¿Y los Nindies en lugar en lugar del espectáculo homoerótico-corporativo de Activision y Nintendo?
Este pudo haber sido el contenido de Nintendo este año, sin ningún orden en concreto:
- Starfox
- Metroid Prime: Federation Force
- Super Mario Maker
- FAST Racing League
- Devil’s Third
- Mario & Luigi: Paper Jam Bros
- Shantae: Half Genie Hero
- Nindies
- Hyrule Warriors
- Ryu DLC para Smash Bros
- Yokai Watch
- Fire Emblem: Fate
- Shin Megami Tensei x Fire Emblem
- Mario Tennis: Ultrasmash
- Project Zero: Maiden of the Black Water
- Mensaje de Shigesato Itoi: Mother 1 llega a occidente
Independientemente de la calidad de algunos juegos, suena mucho mejor ¿Verdad? Pues no es ninguna fantasía, porque Nintendo tenía todo el material necesario para hacerlo posible. No habríamos tenido Zelda, ni NX, ni ningún juego más allá de los primeros meses de 2016, pero habría sido mucho más competente, menos aburrido, menos vergonzoso y habría figurado juegos third que, aún siendo indies, gozan de un fuerte pedigrí entre la comunidad Nintendera. Como extra, el contenido dirigido a Wii U habría sido significativamente mayor.
Lo que más rabia da es que encaja con el contenido ya creado, aún quitando lo que ya había sido mostrado antes del día 16 daba para una exhibición competente en línea con el ambiente creado por Sakurai, Itoi y el World Championship. En su lugar, tuvimos… tuvimos… “Eso”
Compadezco a los chicos del Treehouse, estoy siguiendo la retransmisión mientras escribo esto (bendito gamepad) y no han cambiado en absoluto respecto al año pasado, haciendo un trabajo excelente explicando cada juego mediante largas sesiones de gameplay, pero en lo que a Nintendo respecta merecen cada palabra de crítica que se les dedique. Este año sí.
Hay un límite en hasta qué punto puedes cabrear a los fans.

