Lo único bueno que leerás de ella es que las reservas se agotan… ¿Pero por qué?

Switch: optimismo en la circunstancia

Por HEYT el

Switch verá la luz el próximo día tres de Marzo. No verá mucha luz, sin embargo, dado que irá directamente de la sala de partos al depósito de cadáveres. No hay que bucear mucho en Internet para llevarse ésta impresión. La negatividad campa a sus anchas, atronadora, atravesando el ancho campo de la red de norte a sur y de este a oeste.

Pero, sorprendentemente, hay tanta gente augurando su aterrizaje directo a la bolsa de plástico en dirección al crematorio como personas dispuestas a recibirla en su carrito de la compra para darle un buen hogar. Las reservas son muy optimistas y Nintendo acaba de anunciar un incremento de la producción de cara a la creciente demanda de cara al lanzamiento.

¿Qué nos estamos perdiendo los insulares, y fogosamente negativos comentaristas de la red de redes para que nos estemos perdiendo la explicación a éste fenómeno?

Mirando la consola o sus juegos parece que hay poco bueno que decir. Pero quizás ese es el problema: lo que estamos mirando. Quizás sea hora de alejar la lupa del árbol y empezar a mirar el bosque. Dejar de centrarse en minúsculos detalles que aún no conocemos bien y empezar bien el contexto que los rodean.

Se dice que Switch carece de atractivo y de capacidad competitiva frente a PlayStation 4 y Xbox One. Nintendo, desde hace diez años, no es el toro que embiste de frente a sus amenazas. Es el cangrejo que se mueve de lado, dejando al toro pasar y agarrando lo que pueden con pinzas firmes. A veces es una presa que el toro no había visto, como Con Wii. A veces deja al toro estrellarse como hizo 3DS con Vita. A veces el cangrejo es una WiiU que se emperra en aferrarse muy fuerte a un montón de arena que se le escapa de entre las pinzas y se vuelve sin nada a casa. ¿Y si Switch es más atractiva precisamente porque no compite con las otras sobremesas? ¿Y si Switch es, precisamente, atractiva por moverse en otra dirección mientras los toros de Sony y Microsoft se cornean entre ellos?

Uno de los motivos para tener en cuenta el contexto es lo diferente que es el lanzamiento de Switch al de cualquier otra plataforma. No está dentro de un relevo generacional. Entra en medio de una lucha muy agotada entre dos productos que ya tienen decenas de millones de usuarios. Esa puede ser su fortaleza.

El apoyo tirad party de Switch es, como muchos comentaristas se han apresurado a señalar, escaso comparado con las otras plataformas. ¿Dónde están los grandes juegos que salen para las otras consolas? ¿Las grandes apuestas de terceros?¿No hay potencia?¿No hay confianza de los editores?

Estas preguntas ceñudas que auguran respuestas pesimistas son legítimas, pero no se ajustan al paradigma que plantea Switch por el hecho de lanzarse en éste clima. La pregunta que a un servidor se le ocurre es ¿Qué sentido tiene sacar los mismos juegos que la gente ya puede jugar en una consola seguramente ya tienen?

Y ahí está la cuestión: la razón por la que Switch me resulta atractiva no es porque sea una consola atractiva: es porque ya tengo una consola grande para todos esos juegos grandes, ebrios de poderío gráfico, de aspiraciones narrativas que revuelven la mente y el corazón y que son el Ciudadano Kane de los Premios Óscar del videojuego y que suelen apuntar muy alto, caer muy rápido y ser un poco predecibles y a veces un pelín áridos.

El camino al éxito de las grandes thrid parties con Switch no pasa por replicar los juegos que ya conocemos –salvo excepciones que puedan beneficiarse del multijugador local instántáneo como juegos deportivos o de la continuidad portátil de juego como RPGs.

La estrategia es sacar juegos diferentes que complementen la línea  publicada por Nintendo, pensados para la consola.

Con Wii las thirds pudieron comprobar que este tipo de juegos funcionan especialemente bien en plataformas Nintendo aún dando el salto a otras: Just Dance, Goldeneye, Lego y Skylanders entre otros siempre han dado excelentes resultados en plataformas Nintendo y en algunos casos siguen la primera versión en ventas. Nintendo. Son juegos variados y de calidad que arropan una consola de Nintendo excelentemente. Exclusividades en esta línea pueden ser el camino correcto, especialmente si Nintendo entra en materia con su músculo de propiedad intelectual o de distribución.

Un ejemplo de esto es No More Heroes, cuyo desarrollo de una tercera entrega ya está confirmada para la consola de Nintendo. La saga creció en Wii, donde fue popular. Su paso por PS3 y X360 fue silencioso a pesar de que el juego base era cautivador, sólido y se vio mejorado gráficamente. Los Joycon y el renovado foco sobre Switch sido la oportunidad perfecta para el regreso de una saga que, de haber vuelto en PS4 o One hubiera pasado sin un merecido acento, estrujada entre el rebaño de lanzamientos que estas consolas ven mes tras mes y que es tan agradecido por cualquier usuario.

En ese sentido, Switch puede ser una alternativa interesante para juegos que de haberse conformado al perfil de lanzamiento usual y multiplataforma no hubieran alcanzado el la atención y el éxito merecido. La propia Wii sufrió de esto: excesivos lanzamientos que diluían la atención y que hacían que auténticas joyas que hacían espectacular uso de las capacidades de la consola o que tenían unas intrigantes particularidades creativas en sí mismas pasaron desapercibidos. Un clima en el que Switch tiene un catálogo de crecimiento continuado en el que títulos relevenates en los aspectos anteriormente citados aparecen mes a mes, complementando la platafoma primaria del jugador es el ideal tanto para Nintendo como para los usuarios. No nos engañemos: salen más juegos de los que podemos jugar y Switch no viene a reemplazar esa plataforma en la que jugamos la mayoría de éstos juegos. Pero una librería variada y formada por juegos que no se mantienen muy cerca de las normas es la clave para triunfar. No puedo más quefrotarme las manos ante la perspectiva de una consola en la que juegos como Silent Hill: Shattered Memories, Madword, RedSteel 2 o Deadly Creatures no pasan desapercibidos. No insinúo que Switch vaya o deba recibir relanzamientos o secuelas de estos títulos (aunque que menos que admitir que me gustaría), sino que planteo que el camino a seguir para los socios de Nintendo es traer a su plataforma juegos con este arrojo, esta personalidad y de esta calidad y no sus grandes apuestas triple A que ya tenemos pensado jugar en lo que ya está conectado a la TV en casa.

Los que no se van a tener que partir la cabeza para sacar provecho de Switch son los desarrolladores más pequeños o independientes que desarrollen juegos interesantes con perfiles más bajos –o, para ser más justos, más humildes. La portabilidad de Switch y la escasa demanda de recursos que acompaña este tipo de juegos hacen que sea sencillo que las versiones de éstos juegos en Switch puedan ser las más atractivas. Nintendo ya ha cultivado grande éxitos indies en sus consolas aún en capa caída. Con una mayor atención del público, el ecosistema de éste tipo de juegos puede ser muy rico si Nintendo pone al día su tienda digital.

Pero no soy un iluso: no creo que simplemente juegos de este estilo hechos por terceros vayan a mantener la consola a flote y en buena salud. Quien tiene que remar más en esta barca es Nintendo. De nuevo, la reacción general en medios especializados y de aficionados en las redes apunta a que la barca de Switch se mueve poco en un mar muy calmado, con alguna palada de Nintendo de tanto en tanto que impulsa la balsa en pequeños círculos que chapotean poco y no llevan a ningún lado.

No hay mucha carne en el asador en el lanzamiento, especialmente si posees una WiiU. La cosa es que, bueno, ¿por qué ocultarlo? La cantidad de gente que tiene una WiiU hace de este hecho un no-problema. La mayoría de aficionados al hobby no van a prestar atención a este juego en esa plataforma. En el lanzamiento no hay casi nada más. Si te gusta mucho Zelda quizás estés ahí el día 3 para hacerte con la mejor versión del juego posible y de paso fichar por el futuro de Nintendo. Pero si no eres muy zeldero seguramente el 3 tengas otros planes.

Es un grave problema que Nintendo y sus socios no hayan logrado tener un catálogo los suficientemente atractivo en variedad como para tener a más gente ahí el día 1. Ahora bien, como juego estrella de lanzamiento Breath of the Wild aparenta ofrecer más que los que lideraron la carga de su competición contemporánea. Zelda es una saga con un contenido amplio y el nuevo formato de mundo abierto garantiza que sea más que posible que la gente tenga que invertir más en completarlo que las ya habituales 30 o 40 horas. No es un Ryse: son of Rome. No es un Knack.

Por supuesto, que el hecho de que la relativa escasez de contenido de dichos juegos se mitiga con el mayor catálogo que tenían las consolas en sus respectivos lanzamientos, pero como carta de presentación de una consola siempre es mejor que te den las epístolas a los corintios a tener que conformarse con una postal de cuatro líneas. O que la banda cabeza de cartel del festival toque 12 canciones en vez de 2.

Pero ¿Qué hay del resto del año? PS4 tuvo un primer año sin exclusivas especialmente definitorias. XBOX ONE tenía sus propios problemas para mantener agarrado el timón  en pleno viraje tras unas primeras impresiones sobre su filosofía que pusieron su oferta de software en un segundo plano.

A día de hoy las propiedades de Nintendo que gozan de mayor calidad y reconocimiento son Zelda, Xenoblade, Mario Kart, Fire Emblem, Super Mario, Pokémon y Animal Crossing. Salvo las dos últimas series, el resto estarán en la consola antes de que acabe el año, según Nintendo. Si bien es cierto que Mario Kart es una versión más completa de un juego que ya conocimos en WiiU, vale la pena recordar qué ocurre con WiiU: no es un impedimento para que haya más jugadores interesados en el juego y que aún no lo hayan jugado que los que si lo han hecho –especialmente comparando con los números que hicieron las entregas inmediatamente anteriores, independientemente del ratio de adopción del Mario Kart 8 original. Fire Emblem Warriors tampoco es un Fire Emblem al uso, pero, viendo el ritmo de Nintendo con ésta saga, casi es de agradecer que al menos una entrega se salga un poco del patrón, por aquello de no quemar las fórmulas más importantes antes de tiempo.

El la puesta en marcha de potencia y calidad que pueden desplegar estos juegos puede ser el mayor que se ha visto durante los últimos primeros meses de una nueva plataforma en los últimos años por parte de un editor First Party y todo ello olvidándonos de juegos que no tienen un nombre hecho (todavía), pero que tienen un potencial que no podemos obviar: Splatoon 2 y ARMS. Y aún hay que ver qué ponen en la mesa el próximo E3.

La fortaleza Switch es precisamente ésa: no hay una gran riada de juegos pero no la necesita porque no viene a cambiar tu plataforma primaria. Viene a hacerla compañía aportando una opción para poder jugar juegos exclusivos y muy particulares, ya sean de cualquier editor y de cualquier escala ya sea en casa o en algún viaje que, con suerte, riegan la consola cada mes, sin inundar la maceta. Pero para eso ya tienes tu PC, tu PS4 o tu XBOX. Switch es atractiva si ya tienes algo para jugar, pero echas de menos portabilidad a la altura o juegos que se salgan del paradigma del alto presupuesto occidental.

La nueva plataforma de Nintendo tiene la oportunidad de ser un gran complemento, que es lo más a lo que se puede aspirar con 90 millones de consolas de la competencia en las casas de los usuarios. Queda camino para que llegue a serlo: que Nintendo cumpla el calendario y que proporcione servicios extra que sean funcionales y tolerables, que las thirds entiendan qué tipo de juegos van a funcionar y que los tengan listos más pronto que tarde sin sacrificar calidad.

Pero siempre queda esa barrera que este contexto le ha puesto a Nintendo y que ellos aún no han querido o podido superar: competir con un precio de lanzamiento frente a consolas que llevan años en el mercado. Para que Nintendo Switch pueda ser un complemento tiene que ser visto como tal por el usuario. Switch puede hacerlo todo bien, pero la estrategia no va a funcionar si el cliente piensa que no es un complemento porque cuesta más que la opción “de cabecera”. Nintendo no puede permitirse que la gente piense que su nueva consola va a ser la opción de cabecera porque el movimiento más inteligente que han hecho ha sido, precisamente, no posicionarla como tal. No pueden dejar que el precio vaya en contra de eso. Las reservas pueden ser altas. El concepto ha calado, Zelda ha calado, pero ¿entonces qué? Los más entusiastas, los que golpean la puerta de Nintendo van a estar ahí el primer día, pero Nintendo necesita ir más allá y llegar a más gente. Hay que ponérselo fácil. Switch es fácil de entender, el catálogo anunciado y el potencial de lo que queda por anunciar es sorprendente. Pero por muy interesante que pueda llegar a ser Switch tiene que tener un precio igual de interesante para convencer. Nintendo ha sabido crear una consola perfectamente adaptada al momento en el que sale como producto. El gran paso ahora es adaptarla al mercado.

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