La vida pirata es la mejor vida

Avance de Assassin’s Creed IV: Black Flag

Por Chus el

Hace unos días PSNow! fue invitada a la presentación oficial de la nueva entrega de Assassin’s Creed en Madrid. Un servidor fue el encargado de personarse como representación del medio, y por supuesto lo hizo tarde, muy tarde. Tan tarde que pensaba que no habría ya presentación, ni por supuesto la comida que acompaña a las presentaciones. Pero la había y también presentación. Resulta que los desarrolladores encargados de responder a las preguntas de las entrevistas fueron confundidos por la noche madrileña y la presentación se retrasó unos tres cuartos de hora, con lo que PSNow! no solo llegó a la hora, sino que tuvo tiempo para discutir sobre la fiesta española y sus virtudes con los demás medios asistentes. Una vez comenzada la presentación asistimos a la proyección de un par de tráilers y la enumeración de las características del juego.

Lo más destacable de este juego es, desde el punto de vista del que escribe, el mar y cómo el juego gira entorno a él en casi todos los aspectos. Como ya es sabido manejaremos a un pirata, y por tanto el mar será el medio en el que nos ganaremos la vida y del que dependeremos. El mar Caribe en este juego estará densamente poblado por barcos que en su mayor parte serán españoles y, por ello, querrán acabar con nosotros. Por otra parte, enemigos y adversarios no será lo único que haya en estas aguas de leyenda. Tendremos islas paradisíacas donde buscar tesoros y cazar la fauna local, ya sean desde monos a ballenas; cuevas submarinas en las que poner a prueba nuestros pulmones y ciudades costeras como Habana, la mayor ciudad del juego, o Isla Tortuga, que seguramente suene de algo por alguna saga de piratas del cine, y que se presenta como una ciudad poblada y regida por piratas y fugitivos que bien podrían ser parte de nuestra tripulación.

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Del mismo modo, cualquier soldado de un barco que tomemos que resulte estar cansado de su estilo de vida y se pregunte qué hay al otro lado de la ley también engrosará la lista de marineros a nuestras órdenes. Y es que al fin y al cabo los piratas eran en su mayoría soldados que prefería trabajar bajo la bandera negra en lugar de la de su nación. Y como buenos trabajadores a este lado de la ley tendremos alguna que otra relación comercial con piratas que han pasado a la historia como son John Rackam, Barbanegra o su mentor Hornigold, conocido este último por no ser un pirata tan atroz como los demás y del que se cuenta que abordó un barco y su único botín fueron los sombreros de los pasajeros, pues la noche anterior su tripulación se había emborrachado y había decidido arrojar los suyos por la borda (a quién no le ha pasado).

Salvando el detalle de ser un pirata, el juego sigue muy en la línea de la saga en jugabilidad. Seguimos teniendo que hacer uso de escondrijos y artimañas para asesinar a nuestras víctimas si no queremos montar mucho barullo y vernos enzarzados en combates con soldados y guardias. Respecto los guardias siguen teniendo una capacidad sensorial limitada y un razonamiento muy escaso, cosa que comprobamos entre risas los compañeros y yo cuando uno se metió en un arbusto y mató uno a uno a tres soldados que estaban de patrulla sin ninguno llegara a sospechar que los disparos que se oían desde el arbusto procedía efectivamente desde dentro del arbusto. Los movimientos y animaciones se han tocado poco y en este aspecto apenas se nota alguna diferencia entre esta entrega y la anterior.

Las armas de las que dispondremos en este juego serán principalmente las espadas y las pistolas. Entre las espadas, que podremos usar a dos manos, podremos elegir entre una gran variedad de ellas, entre las que están los sables y las espadas roperas españolas, no hemos podido comprobar si el estilo de pelea variará según el arma que empuñemos. Las espadas podrán ser desarrolladas por nosotros, como una gran variedad de objetos entre los que se incluyen cerbatanas, dardos (somníferos o que producen un efecto de locura en la víctima) y equipamiento como cintos con espacio para más pistolas o armaduras que nos dan más protección. El barco resulta a su vez mejorable, pudiendo llegar a tener un galeón al que pocos navíos en el caribe pueden hacer frente y una tripulación muy cuantiosa.

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Cabe destacar que la versión a la que tuvimos acceso fue la de PlayStation 4 y que el juego se ve muy bien, con una texturas muy buenas y unos efectos de partículas y humo que llaman la atención, sobre todo la primera vez que disparamos un arma de fuego y vemos ese humo blanco tan bien conseguido. En esta versión el mapa está disponible tocando el touchpad del mando de PlayStation 4 y la navegación con este es muy fluida y sencilla. Llamó bastante la atención que desde el menú de pausa podíamos “salir” del juego, momento en el que la pantalla pasaba a una vista en primera persona de un trabajador de Abstergo que se quita unas gafas de realidad virtual en las que pone “Animus”. En el cubículo pudimos ver un par de estatuillas de Connor y Washington junto muchos huecos para más estatuas.  Imaginamos que desde esta sede se pueda acceder tanto a la historia como al modo online.

Así pues os invitamos a poneros las gafas, entrar en la piel de Edward Kenway y abrir una botella de ron con la nueva entrega de Assassin’s Creed, que saldrá el próximo 31 de octubre para PlayStation 3 y Xbox 360; y el 21 de noviembre para Wii U, PC y consolas de nueva generación.

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