Dúo dinámico

Análisis de Uncharted: El Legado Perdido

Por Oaky el

Ya se ha hablado largo y tendido sobre el éxito que supuso Uncharted 4: El Desenlace del Ladrón. En esta casa, mismamente, le otorgamos un 10, nos pareció un juego redondo en todos sus aspectos, y pese a que tuviese algún que otro pequeño fallo, terminaban siendo cosas que se veían solventadas por el resto de grandezas con las que contaba el título.

Sin embargo, llevábamos un tiempo con dudas sobre su DLC, el cual, debido a la magnitud del producto, terminó convirtiéndose en una expansión independiente (esos pequeños juegos tan de moda, como Wolfenstein: The Old Blood o Far Cry 3: Blood Dragon, que permiten, por un precio reducido, probar lo que ofrece la saga en títulos igual de grandes que sus entregas principales). Esto pintaba muy bien, pero no dejaba de presentar incógnitas sobre la calidad final del producto, debido a que El Legado Perdido tiene un planteamiento, en su mayoría, de mundo abierto, aunque este se combina con varias secciones totalmente lineales.

La cuestión es que, yo no voy a negarlo, es una verdadera alegría afirmar que Naughty Dog lo ha vuelto a hacer, porque estamos delante de un juego sencillamente impresionante que podría enseñarle más de una lección al cine de acción y aventuras que podemos ver estos días.

En El Legado Perdido tomamos el rol de nuestra querida Chloe Frazer, a la cual no veíamos desde la tercera entrega de la serie. Lo cierto es que las cosas no han cambiado mucho para Chloe, pero, sin embargo, se ve obligada a aliarse con Nadine Ross – una de las villanas del cuarto juego – para poder ir a la India y hacerse con el Colmillo de Ganesha. Todo esto debido a varias motivaciones personales de Chloe para con su padre, un elemento interesante que tiene la presencia justa, y sobre el que nunca se ahonda demasiado, porque tampoco lo requiere.

Lo realmente potente de este juego es la relación de las dos protagonistas, ya que son polos totalmente opuestos. Es muy gracioso ver que, cuando ambas tienen un poco más de confianza, Nadine saca el tema de los hermanos Drake para conocer la opinión de Chloe, algo a lo que la protagonista responde con un poco de secretismo. Este es el desarrollo que tiene su relación a lo largo de la aventura, de ser prácticamente desconocidas que están juntas por compromiso, a, finalmente, estar unidas por valores más interesantes que se generan a medida que se van conociendo.

A este dúo se le suma el villano. Ya es sabido por todos que desde Uncharted 4 la calidad de los rivales ha mejorado mucho. La cosa se mantiene, aunque en menor medida, con Asav, personaje que no le pondrá las cosas fáciles a nuestras protagonistas.

El único problema que tiene Asav es que, quizás, no se ahonda tanto en él como sí se hacía con Rafe en Uncharted 4. De hecho, la única información extra que se ofrece de él viene de las conversaciones entre Chloe y Nadine, pero cuando lo vemos, lo único que sabemos es que también busca el Colmillo de Ganesha y que, aunque parezca un intelectual, no duda en sacar los puños a pasear si es necesario, mostrando sangre fría en más de una ocasión, se enfrente a quien se enfrente. Pero más allá de eso, es un adversario que cumple sin problemas.

Y el guion en sí está bastante bien. Para empezar, el juego tiene otra perspectiva totalmente diferente a la de El Desenlace del Ladrón, pues aquí se va al grano y se apuesta más por la acción y la aventura que por el drama. Para que nos hagamos a la idea, El Legado Perdido es un blockbuster puro y duro, y no pretende otra cosa en ningún momento. Eso no quita que el libreto del juego sea inteligente, que despierte mucho interés en el jugador, y que, además, cuente con un giro de guion que, aunque no esté al nivel del de la cuarta entrega, también da un vuelco a la historia que te deja con la boca abierta sin problema alguno.

El argumento se resuelve bien y hace lo que pretende, entretener al jugador con una aventura bestial, diferente y muy divertida, profundizando en unos personajes que no tuvieron su momento de esplendor en entregas anteriores, pero que aquí cuentan con un juego con el que aprovechar esa oportunidad.

En términos jugables, El Legado Perdido mantiene las cotas de calidad a las que estamos acostumbrados en la serie, pero presenta varios cambios que se agradecen mucho a la hora de aportar variedad al juego.

Para empezar, en el tramo inicial da la sensación de que hay más exploración que tiroteos, pero os podemos adelantar que esto es algo que se equilibra a lo largo del título, presentando ambos elementos de forma muy equilibrada y en los momentos necesarios.

El jugador sigue teniendo la posibilidad de afrontar las situaciones como quiera en unos escenarios que están muy bien planteados para hacer virguerías con ellos. Si queremos ir de forma sigilosa, tardaremos un poco, pero obtendremos un resultado más satisfactorio. Si no queremos comernos mucho el coco, podemos liarnos a tiros y problema solucionado.

Lo bueno del juego, sin embargo, es que se trata del Uncharted que mayor sensación de aventura presenta. Esto se debe a la cantidad de puzles con los que cuenta el título, puesto que la historia está fuertemente vinculada a los mismos. Y no, no son rompecabezas que lleven dos minutos y ya está, algunos de ellos tienen su miga y uno se puede tirar un buen rato hasta dar con la solución. La verdad es que es la entrega más completa en cuanto a mecánicas de toda la saga, tiene de todo.

También sigue ahí la conducción de vehículos, parte fundamental en el capítulo 3 del juego, el cual es totalmente abierto. Aquí se mantienen presentes algunos elementos, como el cabestrante, el cual nos permitirá acceder a zonas bloqueadas. Vuelven a reaparecer la cuerda y el piolet, donde este último al menos tiene un uso más marcado que el que tuvo en Uncharted 4. Sin embargo, podría haberse usado un poquito más, da la sensación de que es una herramienta que está ahí, pero que no se siente muy inspirada a la hora de emplearla.

Ahora bien, realmente yo solo tengo una queja en el ámbito jugable. En el capítulo 3, para movernos por el escenario, contaremos con un mapa en el que Chloe irá realizando una serie de apuntes indicando los lugares a los que debemos ir. La mecánica funciona, pero termina resultando tedioso tener que acceder cada dos por tres al mapa para saber dónde estamos o a qué lugar queremos ir. Puede que, bajo mi humilde opinión, una brújula del estilo de las presentes en Skyrim o el próximo Assassin’s Creed Origins hubieran funcionado mucho mejor a la hora de movernos por el escenario. Este elemento podría haber aportado más versatilidad al conjunto, y solo habría hecho falta que estuviera presente en esa sección del juego, nada más.

Más allá de eso, el título cuenta con algunas novedades, como el uso de la ganzúa para abrir cajas donde encontraremos armamento y algún que otro coleccionable. A esto se le suman nuevos añadidos al arsenal, como la muy necesaria pistola con silenciador y nuevas ametralladoras y armas cortas, así como el C4.

Este es un accesorio que nos hará la vida mucho más fácil. Os invitamos a que hagáis la maravillosa misión secundaria del capítulo 3 para conseguirlo.

Los añadidos no acaban ahí, y es que Chloe sustituirá la libreta de Nathan por su teléfono móvil, con el cual irá sacando fotos de los impresionantes escenarios con los que cuenta el juego. También recibirá algún mensaje, aunque esto solo ocurre en el inicio de la aventura.

La verdad es que no me parece del todo justo criticar este Uncharted por la falta de añadidos. El juego iba a ser un DLC que terminó siendo más grande de lo esperado, y se ha convertido en un Uncharted independiente que se vale por sí mismo, y que añade lo justo para un producto de este estilo. Es más, viendo la espectacularidad que presenta el juego, o lo bestial que es el tramo final, creo que se demuestra claramente que esta entrega tiene una línea muy diferente a la del cuarto episodio.

Técnicamente, aunque parezca extraño decirlo, da la sensación de que se ve mucho mejor que la última aventura de Nate, y ya es decir. La calidad gráfica es sencillamente impresionante. La cantidad de detalles con los que cuentan los escenarios, lo bien hechos que están los modelados de los personajes – es una maravilla ver a Chloe retocarse el pelo a medida que avanza en la aventura – y la calidad de la iluminación del juego es sencillamente brutal. Poco a poco, Naughty Dog consigue que el cambio gráfico entre jugabilidad y cinemáticas se note cada vez menos. Es un trabajo encomiable en todos los aspectos, y más con el final de la aventura. Y yo que se pensaba que no se podía hacer nada más impresionante que la escena del tren de Uncharted 2… qué equivocado estaba.

A esto también se le suma un modo foto realmente completo en cuanto a opciones, pudiendo cambiar la iluminación de la escena, los gestos de Chloe, e incluso añadir una velocidad de obturación más lenta para mostrar el movimiento de los elementos que estén realizando algún recorrido en la pantalla.

A nivel sonoro, el juego también continúa con su perfecta estela de calidad. La banda sonora vuelve a estar compuesta por Henry Jackman, el cual nos ofrece nuevos temas más adaptados a la personalidad del dúo protagonista y al nuevo escenario en sí. Se abandonan esas melodías misteriosas y con cierto toque rocambolesco que estaban presentes en la cuarta entrega, y se apuesta por temas con un toque más asiático, algo que se ajusta a la nueva atmósfera del juego.

Los efectos de sonido también cumplen a la perfección, con un repertorio muy amplio de sonidos para cada arma, pero también para elementos como la cuerda o los objetos que se destrozan según lo requiera la trama del juego.

El doblaje es de 10. Por una vez me alegra decir que, poco a poco, se va solventando el problema de alejarse de los compañeros y, si estos están a tus espaldas, escucharles hablar muy bajito. Aunque esto ocurre en algún momento, no es algo tan marcado como en Uncharted 4 o The Last of Us. Por otro lado, las voces escogidas para todos los personajes son más que correctas, y se mantienen a las actrices originales que representaban a las protagonistas que ya conocíamos con anterioridad, como Chloe y Nadine, cuyas interpretaciones son sensacionales.

En cuanto a la duración del juego, hablamos de un Uncharted que, aunque se haya vendido como una expansión, tiene la misma duración que cualquiera de las entregas de la trilogía original. En mi caso, me ha durado 9 horas. A esto le podéis sumar los coleccionables marca de la casa: conversaciones, fotografías y reliquias – las cuales son mucho más sencillas y entretenidas de conseguir gracias a uno de los añadidos que están presentes en esta entrega, y que vale la pena que descubráis por vosotros mismos –. Si queréis sacar todos los trofeos del juego, la duración se puede alargar a las 15 o 20 horas sin problema alguno.

Además, esta expansión cuenta con el multijugador de la cuarta entrega, que ahora está completamente actualizado con los contenidos de este nuevo episodio, y también presenta el modo Supervivencia. En resumidas cuentas, aquí se puede invertir aún más tiempo en el juego, todo el que uno quiera, ya que son añadidos realmente entretenidos.

Análisis basado en la versión de PlayStation 4. Ha sido analizado en una PlayStation 4 normal.

Uncharted: El Legado Perdido es una expansión más que digna que cuenta con los añadidos suficientes y una duración más que aceptable para el precio que tiene. Una nueva historia para la saga que nada tiene que envidiar a las entregas principales. Tiene un buen dúo protagonista, un gran apartado jugable y un increíble despliegue técnico. Si el futuro de Uncharted puede residir en este tipo de entregas de carácter menor, yo estaría más que encantado.

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