Los lazos que nos unen

Análisis de The Walking Dead: A New Frontier

Por Oaky el

La segunda temporada de The Walking Dead tuvo un final fantástico. Era la primera vez que Telltale coqueteaba con varios finales posibles, y eso provocó una gran duda entre los aficionados, debido a que no sabíamos cómo “nuestro” desenlace podría conectarse con el principio de la tercera temporada, ya que esto provocaría varias ramas argumentales que ofrecerían historias diferentes para cada jugador.

La espera fue larga. Mientras tanto, tuvimos la oportunidad de pasar el rato con el correcto The Walking Dead: Michonne, con la esperanza de que los desarrolladores llevasen a cabo el mejor trabajo posible con The Walking Dead: A New Frontier, la tercera temporada de la franquicia.

Sin embargo, es una lástima decir que se ha tratado de una decepción mayúscula en muchísimos aspectos, además de ser un juego que habría funcionado mucho mejor como un spin off que como la tercera temporada que se supone que es.Aunque os parezca sorprendente, Clementine no es la protagonista de A New Frontier. En su lugar, tenemos a Javier, un latinoamericano que contará su historia –  y la de su familia –  mientras sobrevive al apocalipsis zombi y lucha contra un grupo llamado La Nueva Frontera. Y claro, por el camino se encontrará a Clem, pero vaya, esto tampoco es para lanzar cohetes.

La trama de Javier, a pesar de esto, tiene momentos bastante buenos. El comienzo de la historia es fantástico desde el punto de vista narrativo, y algunos de los giros de guion están muy bien hilados. A partir de ahí, veremos un argumento en el que el protagonista demuestra sus valores mientras se relaciona con otros personajes y con sus seres más queridos, como su familia, su novia o su hermano, siendo con este último con el que más juego tiene, ofreciendo los mejores momentos de la temporada gracias a su conflictiva química debido a diferentes temas sentimentales.

Y la verdad es que, al final, The New Frontier es una aventura muy sentimental, llena de tramas amorosas y familiares, pero ambientada en este contexto tan característico de The Walking Dead.Entre medias aparece Clementine. Dependiendo del final que hayamos tenido en la anterior temporada, podremos ver una serie de flashbacks que cerrarán los pocos hilos abiertos que quedaban para que el juego no tenga ninguna incoherencia narrativa. Aquí está mi principal molestia, ya que parece una forma de limpiarse las manos y no continuar la trama, debido a que podría ser muy difícil teniendo en cuenta los distintos desenlaces de la pasada temporada.

Y es que no tiene ningún sentido que Clementine no sea la protagonista, cuando esta es y siempre ha sido su aventura, ni que se vea relegada a unos flashbacks que, aunque interesantes, son extremadamente escasos, al igual que su aparición a lo largo de toda la temporada, que, en tiempo total, con suerte llega a una hora.

The New Frontier se centra única y exclusivamente en Javier, y Clem aporta alguna cosita, pero su historia apenas progresa. La verdad es que, de haber sabido esto de antemano, creo que lo más inteligente habría sido plantear el título como un juego secundario y no como una temporada troncal de la serie. Eso daría más lógica a su planteamiento y estructura, resultando mucho menos molesto.

Dejando de lado todos estos fallos de planteamiento, en líneas generales, el argumento de A New Frontier es normalito. Ni mucho menos es el mejor de todo el trabajo de Telltale con la franquicia, y, lo que es peor, no da lo que estábamos esperando desde la segunda temporada. Aquí choca lo comentado anteriormente, pero es que, a nivel de guion, el juego no es lo más original del mundo, a pesar de que tenga buenos momentos, cuente con algunos personajes bien escritos y, al menos, sea entretenido. Pero el trato que le da a Clementine llega a ser bastante absurdo en algunas ocasiones, y, en general, es una oportunidad perdida que, de haberse planteado de otra forma, podría haber resultado en un juego infinitamente mejor.Jugablemente estamos ante lo mismo de siempre. Es una noticia fantástica saber que la temporada final cambiará las bases jugables de los juegos de Telltale, pero en The New Frontier se mantienen las mecánicas marca de la casa desde la primera entrega de la serie.

Hay muy pocos puzles, así como momentos en los que manejar a Javier o a Clementine (sí, aunque sea poco, se puede jugar con ella). Los combates se siguen resolviendo mediante Quick Time Events que, aunque son correctos, siguen sin ser la mejor forma de llevar a cabo estas escenas. Las conversaciones, por otro lado, están bien ejecutadas y son igual de intensas que siempre, como ocurre con las decisiones fundamentales que tomemos en cada episodio.

En lo referente a las acciones que llevemos a cabo, estas tienen una influencia normal en la trama, nada sorprendente ni que vaya a cambiar todo lo que ocurre, y tampoco hay un desenlace con varias posibilidades, como sí ocurrió en la pasada temporada. De hecho, muchas de las cosas que suceden en la historia tienen más que ver con el estado de nuestra relación con determinados personajes (si nos llevamos bien o mal con ellos) que con acciones concretas que hayamos realizado, aunque, a la larga, ambas cosas están combinadas. En líneas generales, nos encontramos lo habitual en los títulos de la compañía: algunas decisiones que sí son importantes y difíciles de tomar, y otras – la mayoría – de menor peso e importancia. Unas moldean “suavemente” el argumento, mientras que otras apenas tienen un efecto sobre el mismo.En lo gráfico, A New Frontier presenta un lavado de cara que se va a ver potenciado en la cuarta temporada. El juego rinde bastante bien, y los problemas de montaje tan habituales en los títulos de la compañía no son tan recurrentes como antes.

Los modelados son correctos, y aunque antes tenían un aspecto, quizás, más agradable a la vista, ahora cuentan con un mayor detalle y parecen salidos directamente de un cómic. Lo mismo se puede decir de las expresiones faciales, haciendo especial énfasis en los ojos. Las caras ahora son mucho más expresivas y transmiten más en los momentos de mayor tensión. Y las animaciones no son tan toscas ni rígidas como antes, aunque en algunas ocasiones los personajes llevan a cabo movimientos un tanto extraños, sobre todo a la hora de echar a correr.

Sin embargo, se aprecia el trabajo de Telltale por querer cambiar esta faceta, la cual, al igual que la jugabilidad, estaba mostrando unos síntomas de agotamiento realmente preocupantes. Este cambio favorece la calidad del producto final, sobre todo en lo referente al montaje y al pulido del título.Por otro lado, lo sonoro es más bien discreto. El tema principal tan característico de la serie no tiene mucha presencia (es algo lógico, teniendo en cuenta que Clem no es la protagonista), y la música cuenta con temas con bastante acción y ritmo, pero poco inspirados, y que no se quedarán en la memoria como la canción mencionada anteriormente.

Los efectos de sonido cumplen sobradamente, y tienen una realización bastante buena, destacando especialmente los rugidos de los muertos vivientes, así como los sonidos de las armas o los efectos que se puedan ocasionar a raíz de diferentes golpes con las mismas.

En cualquiera de los casos, como viene siendo habitual, donde el juego se luce es en el doblaje, contando con una gran cantidad de voces, y, además, de un enorme nivel. Todos los actores protagonistas realizan un trabajo fantástico a la hora de llevar a sus personajes a situaciones límite, y, como siempre, es un gustazo escuchar el mimo que Telltale pone en esta vertiente.

En lo referente a la duración, el juego dura 8 horas, siendo una aventura más corta que las dos temporadas anteriores. La rejugabilidad tampoco es muy grande, porque la historia no cuenta con muchas variables que justifiquen volver a jugar la aventura.

Análisis basado en la versión de PC perteneciente a Steam.

The Walking Dead: A New Frontier supone una gran decepción para los seguidores de la franquicia, sobre todo viendo el listón tan alto que dejó la segunda temporada. Nos encontramos un juego bueno en sus aspectos técnicos, correcto (aunque muestre sus costuras) en lo jugable, pero totalmente decepcionante en lo narrativo, con fallos de planteamiento y con una historia que no se tenía que haber presentado como la tercera temporada que técnicamente es, sino como un spin-off. De todas formas, las esperanzas están puestas en la última temporada que está por venir.

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