Trico and I

Análisis de The Last Guardian

Por Oaky el

Han pasado nada más y nada menos que nueve años para que pudiéramos tener a The Last Guardian entre nosotros. Un desarrollo complicado, el paso de PlayStation 3 a PlayStation 4, dimisiones e idas y venidas por parte de los desarrolladores… Sin duda, es un caso único en la historia de los videojuegos. Lo cierto es que esto provocó que el material que se mostraba sobre el título tampoco fuera muy abundante, de ahí los numerosos rumores de cancelación que había a lo largo de los años.

Sin embargo, la obra de Fumito Ueda ya está entre nosotros. Sí, es una realidad, pero… ¿ha sobrevivido al hype? En el caso de quien escribe estas líneas… no, pero vale la pena que os ponga en contexto.

Tengo que decir que nunca he jugado a ICO o Shadow of the Colossus. Solo probé una hora del primero en casa de un amigo hace muchos años, y me dejó una sensación bastante agradable que aún no he explotado por cuenta propia – viendo el panorama, lo haré en breves – y que transmitía una forma única de contarle cosas al jugador mediante este mundillo.

También he de mencionar, como muchos habréis podido oír en nuestros podcasts, que conozco perfectamente que son grandísimas obras y que, por lo menos, se esperaba que el éxito de The Last Guardian fuera similar. Incluso yo me había hecho a la idea de que iba a jugar a un título único y diferente a todo lo que solemos ver en los tiempos que corren.

Ahora mismo, mientras escribo esto, tengo una sensación fuertemente agridulce. Esto se debe a que no sé con seguridad si debo defender al título de genDESIGN y todas las cosas buenas que tiene, o debo detractar de él y destacar su enorme cantidad de defectos que, lamentablemente, superan a las cosas buenas. Una cosa está clara, y es que, quizás, no puedo apreciar este juego con una perspectiva correcta al no haber jugado los dos títulos anteriores de Team ICO. Pero bueno, nunca está de más leer opiniones diferentes.

En The Last Guardian jugamos como el Chico. Este muchacho despierta de la nada, con unos tatuajes, y frente a una gran bestia – Trico – que, al principio, se mostrará levemente hostil. Sin embargo, el protagonista ayudará a la bestia, le quitará las lanzas que tiene clavadas, le dará de comer y le hará algunos mimitos para que el gato/perro se incorpore. Con esto se “inicia” el vínculo entre ambos que, en principio, se explotará a lo largo de la aventura.

Bien. De todos los problemas que tengo con el juego, el argumento es mi mayor inconveniente – me centro más en las historias que en el resto de aspectos, y creo que este título también pretende darle mucha importancia al guion – debido a que, bueno, simplemente aún no sé a qué he jugado.

Es cierto que hay bastantes cosas fáciles de comprender, pero, para que os hagáis una idea, estableciendo un porcentaje, podemos ver lo siguiente partiendo de que toda la duración del juego es un 100%:

  • De ese 100%, en solo un 5-10% se narra algo relevante para el argumento que involucra al jugador.
  • Evidentemente, en el 95-90% restante, no se cuenta absolutamente nada.

Y es que no exagero diciendo que todavía no comprendo qué es lo que me quiere contar el juego. No sé quiénes son los villanos (lo del final, sinceramente, no me vale, quiero algún motivo para tenerlo realmente claro); no sé qué es lo que hago en ese sitio; no sé por qué, a bote pronto, me tengo que relacionar con Trico porque lo tengo delante, y no huir; y, efectivamente, tampoco sé cómo es posible que haya tenido que esperar 11 de las 13 horas que me ha durado el juego para poder empatizar un poco con ambos personajes, porque, la verdad, yo tengo animales en casa, pero no he visto mi corazón en un puño en la mayoría de la aventura. Solamente en los compases finales de la misma se ha dado esto, y la resolución no estuvo a la altura de las circunstancias.

La verdad es que me duele decirlo, pero lo mejor es ver la cantidad de potencial que tiene la idea, y observar que esta no se explota como debería. Es cierto que todo juego es un mundo, y cada cual puede elegir cómo contar su historia, pero en The Last Guardian solo hay argumento en las dos últimas horas de la obra, y en un momento en concreto antes del mencionado anteriormente. Y nada más.

Así me es prácticamente imposible empatizar con los personajes o entender qué es lo que hago en el mundo más allá de avanzar en línea recta, saltar a algunos lugares o resolver diferentes puzles. No hay una motivación, hasta el tramo final, que me anime a seguir adelante.

Como os imaginaréis, esto afecta directamente al juego en sí y a su ritmo. En lo personal, The Last Guardian me ha parecido un juego extremadamente aburrido. Solo puedo destacar tres ocasiones en las que de verdad me he implicado y he sentido mucha tensión, pero, lamentablemente, estos momentos son considerablemente cortos.

A mí me da rabia afirmar estas cosas, porque no miento a nadie si digo que, cuando empecé el juego, en su primera hora, sabía que estaba frente a algo diferente y lo afrontaba con una sonrisa en la cara. Pero después la sensación fue totalmente contraria hasta los momentos que he mencionado antes.

Es probable que haya infinitas libres interpretaciones del argumento – a mí me parece bastante cerrado con su secuencia post-créditos – pero, en cualquiera de los casos, lo que verdaderamente me ha dolido es lo genial que es el planteamiento del final del juego, y lo mal que se resuelve todo. Está tan bien diseñado y presentado, es tan impotente y único, tan especial, que la resolución de la escena resulta muy poco gratificante para uno de los momentos más tensos que he vivido en un videojuego. Sin exagerar. Y no, la escena post-créditos no resuelve este problema a pesar de cerrar todo de otra forma, no me vale de redención por haberlo hecho mal en el momento clave.

No sé. Bajo mi punto de vista, ha sido un grandísimo argumento con muchas buenas ideas y un universo/mitología realmente interesantes, pero muy mal ejecutados y presentados. Lo mismo para Trico y su relación con Chico.

Y la verdad es que, aunque parezca arena de otro costal, en lo jugable me he terminado encontrando exactamente lo mismo.

The Last Guardian es un juego de aventuras con muchas secciones de puzles, plataformas y, si se lo puede llamar así, combates. Evidentemente, para hacer frente a esto habrá que colaborar con Trico, sobre todo en los momentos donde el animal tiene miedo a objetos como los espejos de colores.

Lo cierto es que aquí me ha ocurrido algo prácticamente similar. Empezó pareciéndome maravilloso, pero luego, en la inmensa mayoría del juego, me resultó tremendamente tedioso (salvo en los momentos más impactantes de la aventura, ahí todo funciona realmente bien).

Y es que el principal problema está en la función de dirigir a Trico mientras le llamamos. Le pese a quien le pese, por muy bien diseñado que esté, o por lo diferente que pueda ser su inteligencia artificial, el animal hace caso a Chico cuando le apetece. Ya he visto una amplía cantidad de teorías al respecto: si no le mimas, Trico pasa de ti; si no le quitas las lanzas, Trico pasa de ti; si no le das de comer… bueno, aquí no es que pase de ti, si no le das de comer directamente no puedes avanzar en el juego. Yo lo siento, pero he cuidado a Trico como si fuera uno de mis animales, y ha pasado de mí en el 70% de las ocasiones, alargando puzles o situaciones de 5 minutos hasta la media hora o, incluso, hasta la hora.

No os podéis imaginar la desesperación que provoca esto. Llegaban muchos momentos en los que pensaba que yo lo estaba haciendo mal, y no veía otro remedio que tener que recurrir a una guía para ver qué había que hacer. Imaginaos mi sorpresa al comprobar que, en la mayoría de estos casos, resultaba que el culpable era Trico por no hacer lo que yo le señalaba.

Pero entremos en materia con los tres factores principales que componen la jugabilidad.

Lo mejor del juego, con mucha diferencia, son las plataformas. Aunque el control no sea todo lo preciso que me hubiera gustado, me ha recordado enormemente a los mejores momentos de Prince of Persia, ya sea de los clásicos como de los nuevos. Trico aquí también juega un papel importante, aunque automatiza las zonas en las que tiene relevancia, por lo que solo hay que estar montado sobre él mientras realiza saltos a diferentes plataformas. Sin embargo, hay otras ocasiones en las que saltamos al vacío y Trico tiene que salvarnos con su cola, y aunque esos momentos tampoco funcionen a la perfección, están muy bien integrados en la acción.

También vale la pena comentar que la escalada, en especial cuando queremos subirnos a lomos de Trico, es bastante torpe y no funciona correctamente. Más de una vez Chico no responderá a lo que le pedimos, y puede ir a otra dirección o, simplemente, dejar de escalar.

Ahora bien, los puzles son otra cosa. Como decía antes, en varias ocasiones va a ser imposible resolverlos porque Trico no hace caso, pero en diferentes instantes también me he encontrado que el lenguaje del juego y su diseño no es del todo claro a la hora de dar pistas sobre qué hacer en determinados casos. La solución volvía a ser una guía para comprobar que todo se podía resolver de formas muy sencillas, pero es una pena que estas situaciones, pese a no ser muy complejas, a veces no se comunican al jugador de la mejor forma posible.

Otro aspecto relevante es el uso del escudo. Llevamos una serie de juegos en los que está ocurriendo lo mismo de una forma similar, como ya pasaba en Uncharted 4 con el pico de escalada. Aquí el escudo solo está presente en el tramo inicial y final de la aventura, y resulta una herramienta realmente útil para resolver puzles destruyendo objetos con la cola de Trico, así como un arma para atacar a los enemigos. Aunque es comprensible que abusar de él habría roto el esquema jugable, es un utensilio que habría sido ventajoso en varias ocasiones.

Pero bueno, lo peor, sin duda, es el combate, ya que apenas puedes tomar parte en él. Aquí vuelve a ocurrir algo similar a lo anterior, y es que el juego tampoco te dice en ningún momento (en mi caso, hasta el tramo final) si puedes hacer algo contra los enemigos. Al final resulta que les puedes arrancar la cabeza o lanzarles barriles de comida, pero yo, por ejemplo, me enteré de que podía hacer lo primero en la última media hora de la aventura. En estos casos, Trico se pone como una moto y elimina a todos los enemigos, por lo que, pese a ser momentos muy bien ambientados, resultan demasiado pasivos para un jugador.

Después hay tres fallos en concreto que al final son el menor de los problemas. Me refiero al fatal input lag con el que cuenta el juego a la hora de responder a las acciones, así como los controles, su ejecución y disposición (aún no sé para qué puedo hacer que Chico se agache si no vale para nada, porque los enemigos te siguen descubriendo) así como la torpe cámara del juego y sus pasos a un desagradable fundido a negro cuando se ubica en zonas imposibles que atravesarían el mapa. Al final, como digo, todo esto es el menor de los inconvenientes de la obra, pero son fallos que están ahí, y que, para bien o para mal, se podría haber pulido.

Entrando en lo técnico, la verdad es que el juego se puede valorar de varias maneras. Empecemos quitando lo peor: las texturas tan pixeladas que presenta la obra. Hay que comprender que esto se debe, seguramente, al tiempo que lleva el juego en desarrollo y al cambio de consolas, pero, seamos sinceros, tampoco es un problema que haga de la aventura algo malo.

Y es que el resto del apartado gráfico está bastante bien. Lo que destaca, sobre todo, es el modelado e Trico y la cantidad de plumas que tiene. Algo similar ocurre con la vegetación o la propia construcción del escenario y los entornos donde nos movemos. Hay que reconocer que esto se apoya en una dirección artística única y original, ya sea en la representación de los humanos de The Last Guardian, como en la creación del mundo tan extraño en el que se ambienta, así como la saturación de la naturaleza o la construcción tan “mística” de las construcciones que hay a lo largo del juego.

Todo esto solo presenta un fuerte defecto en los frames a los que se mueve el juego, que suelen oscilar en ocasiones en las que hay muchos elementos en pantalla de 15 a 30 fotogramas. No es algo muy molesto, pero a veces rasca bastante en algunos momentos. Es de agradecer que, al menos, esto no suele ocurrir en instantes en los que hay que ser muy preciso con los saltos, por ejemplo.

Lo que más me ha gustado del juego de Ueda es la banda sonora. Me ha parecido fantástica. Es cierto que da la sensación de que son pocas canciones, ya que, por ejemplo, en los combates suena siempre el mismo tema, pero esto, por otro lado, es una ventaja, ya que cada situación importante de la aventura cuenta con su propia balada. Además, es una música muy potente, épica y aventurera, y al final, en lo personal, es el elemento que mejor transmite la esencia de The Last Guardian.

Y en cuanto a duración, esto varía según cada jugador. A mí me ha durado sobre 12 ó 13 horas, pero, aunque parezca imposible, tal y como afirma uno de los trofeos del juego, The Last Guarian se puede terminar en menos de 5 horas. Por otro lado, quitando a aquellos que quieran obtener el Platino, el juego no ofrece ninguna rejugabilidad.

Análisis basado en la versión de PlayStation 4. La versión de PlayStation 4 Pro, en principio, ofrece muchas mejoras de rendimiento y mayor estabilidad en la tasa de frames.

Creo que The Last Guardian no es un mal juego, pero tampoco es una obra maestra. Puede que lo vea con menos perspectiva al no haber jugado a ICO o Shadow of the Colossus, pero, con todo y eso, creo que la aventura de Trico y Chico merece la pena ser jugada, al menos una vez en la vida. Es de estos juegos que, por ejemplo, si llego a tener hijos, lo volvería a jugar con ellos. Es una obra especial que falla en la mayor parte de su propuesta. Es posible que esto pueda ser por el longevo desarrollo con el que ha contado, pero es una verdadera lástima que no se haya aprovechado al máximo todo lo que propone el título. Aun así, como digo, puede que no sea una obra maestra, pero es un título que cualquier amante de los videojuegos debería jugar. Quien sabe, capaz hasta supone un cambio en lo que a compañeros de viaje videojueguiles se refiere.

1 Comentario en "Análisis de The Last Guardian"

  1. Gawny

    Muy de acuerdo en líneas generales, como ya he comentado varias veces en el podcast.

    También lo hace interesante el no haber jugado a los dos juegos de Team ICO, pues tienes una visión más “objetiva”, menos sesgada o condicionada comparando con lo que crearon en el pasado.

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