Yo era una rata diferente

Análisis de Styx: Master of Shadows

Por Oaky el

Los chicos de Cyanide siempre han realizado gran cantidad de juegos que no han terminado de funcionar muy bien entre la crítica y los usuarios. Entre ellos se encuentra Juego de Tronos, tanto la versión RPG como la de estrategia por ejemplo, que dejaron bastante que desear para lo que prometían. Sin embargo, en 2012, Cyanide lanzó a la venta Of Orcs and Men, un juego que cumplió y funcionó sin problemas por su gran puesta en escena. En él, había un personaje muy misterioso llamado Styx, que dominaba el sigilo y los cuchillos. Y es precisamente ese personaje el que hoy nos ocupa, ya que Cyanide le ha otorgado una aventura en solitario que hemos disfrutado mucho, y de la que os vamos a contar qué ofrece.

Styx Master of Shadows 1

Styx se encuentra en el Atrio de Akenash, un increíble palacio de unas medidas desorbitadas que fue construido hace muchísimo tiempo por un arquitecto llamado Querberus. En este edificio se encuentra el objetivo de Styx, el Árbol del Ámbar, tesoro que codician tanto él, como los humanos y los elfos, los principales enemigos del juego.

Nuestro personaje es presentado en un interrogatorio con los humanos – que siguen el esquema de maldad que ya se estableció en Of Orcs and Men – mientras cuenta, tanto su objetivo, como su paso por todo el Atrio para cumplirlo. Nosotros jugaremos esos «flashbacks», aunque la miga de la historia no acaba ahí.

Nos extrañaba mucho el hecho de que Styx estaba siendo muy guiado en los tres primeros capítulos del juego, dando tumbos sin saber exactamente qué era lo que quería. Eso no es técnicamente un problema, su objetivo se revela demasiado tarde, aunque cuando lo hace, es capaz de dejar a cualquiera boquiabierto, es un giro de guión fantástico que consigue que la historia aumente en expectativas de forma constante. El guión, a pesar del pequeño fallo de estar un tiempo sin las cosas claras, cuando llega a su punto álgido se luce sin problemas, y maneja una historia que, no siendo de las más interesantes del mundo, nos ha enganchado y entretenido muchísimo.

Styx Master of Shadows 2

La mitología en la que se crea el juego también está muy bien llevada, y tiene unos pilares muy sólidos que sientan a cada especie en su lugar, mostrando el por qué de las rivalidades entre orcos, humanos y elfos. Cyanide ha sido capaz de construir un universo muy llamativo, y que no nos extrañaría volver a ver en un futuro.

Styx Master of Shadows 7

En cualquiera de los casos, lo que más nos llamó la atención cuando Cyanide anunció el juego fue el esquema jugable que presenta Styx: Master of Shadows. Es un juego de sigilo puro y duro, que toma como influencia a grandes del género, como Metal Gear Solid o Splinter Cell, pero que también recoge muchos elementos ya vistos en Dishonored.

El pilar del juego, dicho esto, es el sigilo bien recreado, del difícil, aquel en el que el más mínimo ruido tiene penalización con la muerte. Por ello, esta claro que lo mejor es ir siempre agachado, ya que así, nuestros pasos no harán ruido. A la hora de saltar o caer de un sitio, también es preferible hacerlo sobre una alfombra, para no delatar nuestra posición. Rodar, correr, y saltar de forma descontrolada no es algo que esté a nuestro alcance la mayor parte del tiempo.

A parte de esto, Styx cuenta con numerosas habilidades gracias al ámbar. Pulsando L2, tres habilidades aparecerán en la esquina inferior izquierda. Tenemos una muy sencilla, como es el poder hacernos invisibles en los momentos más necesarios durante un breve período de tiempo. También está la visión de ámbar, muy útil para ver el paradero de los enemigos, dónde se esconden diferentes coleccionables, o con qué objetos podemos interactuar a la par que escondernos. Por último, tenemos la curiosa habilidad de crear un clon. Éste nos ayudará a distraer a los enemigos, ya sea reteniéndolos para que podamos eliminarlos, o creando ruido para que tengamos la oportunidad de huir. Nos ha gustado mucho el uso que se le proporciona a la hora de resolver puzzles, abrir puertas, y un sinfín de acciones que consiguen una jugabilidad fantástica. Eso sí, todas estas habilidades consumen nuestro medidor de ámbar, por lo que habrá que usarlas en los momentos más oportunos y no abusar de ellas, ya que, sin ámbar, Styx será más vulnerable, y avanzar en el juego se hará mucho más complicado.

Styx Master of Shadows 3

En cualquiera de los casos, para los más directos, también podemos ejecutar asesinatos de todo tipo. Principalmente, a la hora de asesinar a alguien, lo podemos hacer de dos formas: de una manera ruidosa, pero muy rápida; o de otra silenciosa, pero mucho más lenta. Todo a elección del jugador.

Styx puede hacer uso de numerosos objetos, como cuchillos, que podrá arrojar a los enemigos para eliminarlos. También podrá envenenar la comida o el agua, causando un efecto mortal en los vigilantes. Pero claro, no habrá que dejar huella alguna de nuestros actos, por lo que deberemos esconder los cuerpos, ya sea en armarios, o con ácido, lo que permitirá que los cadáveres desaparezcan y se nos quite un peso de encima.

La luz juega un papel fundamental en el título, siendo las zonas de sombra las mejores aliadas de Styx. Cuando nuestro protagonista esté oculto en la oscuridad, el ámbar de su cuerpo se iluminará, creando así un indicar muy original para mostrar al jugador si está seguro o no. Teniendo en cuenta este detalle, si tenemos puñados de arena, podremos lanzarlos contra las antorchas para generar zonas de oscuridad y avanzar con más seguridad por cada nivel.

Styx Master of Shadows 4

Destacamos muchísimo la gran inteligencia artificial de los enemigos, ya que funciona a la perfección. Al mínimo ruido que oigan, ya sea por nuestro sonido al andar o correr, o porque hemos golpeado una escoba o una silla al movernos, sospecharán e irán a ver qué ocurre. Su alerta se rige por tres niveles, tomando mucha influencia del esquema ya visto en Assassin’s Creed. El color amarillo indica curiosidad, el naranja una alerta mínima que implica una gran sospecha, y el rojo la alerta máxima que llevará al combate. Además de todo esto, los enemigos responden de una manera genial a la hora de encontrar cadáveres, o cualquier otro suceso, como prisioneros que se han escapado de sus celdas. Ha sido una gozada poder disfrutar de una inteligencia artificial tan bien elaborada.

Pero claro, entre tanto positivismo sobre la jugabilidad, solo hay un punto que no funciona, el combate cuerpo a cuerpo. Es obvio que el juego no está enfocado a que nos liemos a espadazos con los enemigos, pero en alguna ocasión deberemos hacerlo. Es un sistema de velocidad, hay que bloquear los ataques de los enemigos una cantidad determinada de veces para poder asesinarlos (esto conllevará gran cantidad de ruido que puede alertar a enemigos próximos). El tema es ese, es un apartado muy poco elaborado y que no busca más, y es comprensible viendo el tipo de juego que es Styx: Master of Shadows. Las plataformas también tienen sus altibajos. Hacen el juego más complicado, pero en ocasiones, no responden como deberían, aunque eso suele pasar pocas veces.

Y para terminar, y hacer de todo un buen cóctel de sigilo, hay un árbol de habilidades al que podremos acceder desde nuestro escondrijo, el cual visitaremos siempre que acabe una misión para reponer nuestros recursos. Las habilidades de Styx se agrupan en sigilo, agilidad, cantidad de objetos que podemos llevar encima… Podremos mejorar y conseguir nuevos movimientos con los puntos que ganemos tras cumplir misiones secundarias o conseguir coleccionables. Hay gran variedad de habilidades que vienen de perlas, como matar a un enemigo desde una esquina, o desde el aire. Está muy bien planteado y aporta variedad al juego.

Styx Master of Shadows 5

La progresión, tanto de la historia, del personaje o de la jugabilidad en el arco argumental está muy bien planteada. Cyanide ha buscado que Styx: Master of Shadows no se haga repetitivo en ningún momento, y para ello, a lo largo de la historia, el juego introduce diferentes tipos de enemigos que harán que la estructura jugable cambie bastante, y el jugador deba actuar de manera diferente según qué situaciones. Un detalle que siempre se agradece, y que ayuda a que el ritmo del juego no se rompa nunca.

La pena es el apartado técnico del juego, el peor punto a destacar. Los gráficos no son muy punteros, de hecho, muchísimas texturas se buguean y algunas no son de muy buena calidad. De los modelados de los personajes podemos decir lo mismo, no solo son bastante pobres en cuanto a texturas, también recuerdan muchísimo al diseño de personajes de Dishonored. Además, los únicos que tienen un modelado decente son personajes que tengan cierta importancia en la historia o las misiones, los demás se repiten constantemente, y la verdad es que terminan aburriendo un poco. El modelado de Styx es el más destacable, pero podría estar aún mejor.

Independientemente esto, lo que menos nos ha gustado es que el escenario se renderiza según movamos la cámara, al menos, en la versión de PlayStation 4 que hemos analizado. Es decir, nosotros nos paramos en un punto alto, o en cualquiera del mapa, y giramos la cámara por primera vez en ese mapa. A medida que lo hacemos, el mapa se renderiza, y la verdad es que, no solo es antiestético, tampoco comprendemos el por qué de esto, cuando antes de jugar cada misión hay una pantalla de carga de tiempo considerable que se supone que deja el escenario en perfecto estado jugable. Es un detalle bastante molesto y que nos ha disgustado más de una vez.

La estructura de los escenarios y su planteamiento es muy bueno, aunque el juego no sea un portento gráfico, los lugares que visitaremos son muy originales y pintorescos, y es una pena que haya lugar para este tipo de fallos. Otro punto negativo que hemos sacado es que los escenarios, en un determinado momento de la historia, se repiten, pero en vez de ser de día, es de noche. Entendemos que esto ocurra, ya que el juego se ambienta en el Atrio, y la historia no sale de ahí en ningún momento. Es justificable, pero nos habría gustado ver más variedad de mapeado, sobretodo habiendo visto el genial diseño que tienen los escenarios.

Styx Master of Shadows 6

Al menos no todo es negativo, y la iluminación cumple bastante bien, siendo el punto más sólido de este apartado. La verdad es que es una pena que sea tan poco ambicioso en lo técnico, ya que podría haber dado mucho más de sí.

Lo sonoro tampoco es una maravilla. El juego viene doblado en su versión original al inglés, junto con textos en castellano. Las voces son decentes, la mejor, sin duda, es la de Styx, genialmente interpretada, pero la de otros personajes deja muchísimo que desear, además de no adaptarse correctamente a lo que sucede en pantalla. Otra pega que nos ha dolido muchísimo es el hecho de que los subtítulos del juego son diminutos, y hemos tenido que acercarnos más de lo debido a la pantalla para poder leerlos. Esto no será un inconveniente para aquel que entienda inglés, ya que la interpretación de Styx, por ejemplo, no ha requerido de leer los subtítulos por nuestra parte por lo bien vocalizada que está, pero la de otras voces es un tema bastante diferente.

La banda sonora cumple sin problemas. Hay que destacar algún que otro tema que funciona muy bien para las diferentes situaciones de persecución o ambiente, con gran cantidad de instrumentos de percusión que nos meten en el universo del juego. Los efectos de sonido, no siendo una maravilla, funcionan bien y representan correctamente sonidos de espadas, golpes, efectos dedicados a determinados enemigos…

En definitiva, Styx: Master of Shadows es un juego que gustará mucho a los seguidores de Of Orcs and Men. Ha sido un placer poder jugar un juego tan bueno por parte de Cyanide, que a pesar del apartado técnico, ha hecho un buen trabajo en el resto de campos, creando una experiencia jugable muy recomendada. El juego puede durar, sin problemas, de las 10 a las 15 horas, y tiene mucha rejugabilidad, ya sea por la recolección de los coleccionables y las reliquias de cada episodio, o por obtener todas las habilidades de Styx para convertirnos en un asesino mortífero. Sin duda alguna, va a gustar a todos los amantes del sigilo y las buenas experiencias jugables, y el precio al que se encuentra, lo hace muy asequible.

Styx Master of Shadows 8

Análisis basado en la versión de PlayStation 4.

Cyanide ha hecho un gran juego con Styx: Master of Shadows. Recoge lo mejor de los títulos del género de sigilo y lo condensa en esta aventura, creando una experiencia que se juega realmente bien, a pesar de que técnicamente podría haber dado más.

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