Sam Fisher ha vuelto más diverso que nunca

Análisis de Splinter Cell: Blacklist

Por Saúl Rivero el

Escuchas Sam Fisher, y automáticamente piensas en ese tipo de personaje épico, como pueden ser, por ejemplo, Solid Snake o el Agente 47 de Hitman. Fisher es uno de esos personajes que trabaja por unos ideales y para salvaguardar una libertad que se le presupone a cualquier ciudadano de a pie, importando más que su propia vida.

Hace ya unos años, la herencia de las mecánicas de Assassin’s Creed, hizo que Splinter Cell Conviction cogiera un cierto tono de parecido con esta saga, lo que hizo cambiar mucho la idea original de Splinter Cell, pensado inicialmente para auténticos fans del espionaje.

A partir de aquí es cuando podemos hablar de Blacklist, la nueva y rediseñada aventura de infiltración de Ubisoft Toronto.

splinter_cell_blacklist

Empecemos por el modo campaña, el cuál destaca por su solidez en la historia, gestada por Tom Clancy, un maestro en cuanto a narraciones bélicas se refiere. La cosa comienza cuando un grupo terrorista conocido como los Ingenieros lanza un ataque  en una base militar estadounidense en la que nos encontramos, amenazando con seguir una serie de ataques que concluirán con la destrucción de un gran icono del país. Las condiciones demandadas por los Ingenieros son que Estados Unidos retire las tropas del extranjero y paralice por lo tanto toda clase de operaciones fuera de su territorio. Una vez pase esto, un equipo comandado por el propio Fisher, montará en su nuevo Echelon con el objetivo de derrotar la amenaza. La duración del modo campaña no es alta, pero sí es bastante rejugable debido a la utilización de diferentes estilos de juego y personalización que presentamos a continuación.

Centrándonos un poco más en la jugabilidad, hay que destacar que este juego está pensado para que guste a un mayor porcentaje de jugadores, ya que podemos jugar en diferentes estilos de juego, fantasma, pantera o asalto, siendo el primero el más sigiloso y el último el más ruidoso. Podríamos pasarnos la campaña usando prácticamente cualquiera de esos tres estilos, pero si bien es cierto, que a medida que vaya subiendo la dificultad, cuanto más pacientes y sigilosos seamos, más posibilidades hay de no fracasar en múltiples intentos. La opción de ‘Marcar y ejecutar’ presente en el título, por la cual podremos acabar con unos enemigos de un solo plumazo, hacen que la acción en algunos puntos llegue a ser demasiado fácil, y no impliquen casi ningún esfuerzo por el jugador, lo que quizás a los puristas del espionaje no nos termine de convencer. Igualmente, este mecanismo es opcional, pudiendo no llegar a utilizarlo en todo el título si lo creemos conveniente.

Estos estilos no se aplicarán sólo mientras estemos dentro de una misión, ya que primero habrá que prepararse. Para ello, este nuevo título cuenta con multitud de armas, accesorios, gadgets y trajes de última tecnología que permitirán desde infiltrarse con el mayor sigilo posible, hasta obtener un fusil de asalto o una escopeta sin silenciador y que todo el mundo se entere de que Fisher ha llegado. Eso sí, estos objetos no los tendremos desde el inicio, ya que los conseguiremos a medida que vayamos ganado experiencia en las misiones individuales. Además, podemos personalizar el Echelon, con lo que conseguiremos algunas mejoras como una mejor recuperación, o ampliaciones de equipamiento. Con esto, la personalización se convierte en uno de los puntos fuertes de Blacklist, estando muy lograda y haciendo que acudamos a ella si no queremos pasarlo muy mal para progresar en la campaña.

Blacklist02

Siguiendo con aspectos técnicos, gráficamente este juego saca un muy buen partido del veterano Unreal Engine en cuanto a escenarios y modelados de personajes principales como pueden ser Fisher u otros del equipo, sin embargo, los modelados del resto de enemigos estándar andan algo flojo, un pequeño traspié en un título que refleja que no se puede explorar mucho más allá en consolas de sobremesa actuales. Los movimientos que podemos realizar cuando manejamos la tercera persona son muy fluidos y variantes, lo que hace quitar la sensación de monotonía que se presenta en ocasiones en otros juegos similares.

En el apartado sonoro el juego también goza de una muy buena presencia, puesto que, aunque la banda sonora no aparezca en múltiples ocasiones, si es cierto que lo hace en buenos momentos. Por el resto funciona muy bien y sin problemas importantes, con un doblaje al español muy bien conseguido por el equipo habitual de la serie, que se aplica tanto a Fisher como al resto de personajes. Sí es cierto que en su versión en inglés no andaban muy contentos con eso, ya que la voz de Sam Fisher interpretada por Michael Ironside la han sustituido por una más joven y quizás con algo menos de presencia. El resto de efectos sonoros cumplen perfectamente con su función, haciendo el juego más preciso.

Además del modo campaña, hay dos modos más que hacen ampliar la experiencia de juego. El modo cooperativo está bien incrustado dentro de las mecánicas del modo individual, con 14 misiones que podremos completar con un amigo o un usuario al azar en modo online. Si bien es cierto que algunas misiones nos dan la opción de realizarla por nosotros mismos, la dificultad de la misma aumentará y nos será más complicado terminarla que si acudimos a un compañero en la red. Esta clase de misiones llegan a su punto álgido cuando se nos presentan situaciones en las que, si queremos que todo salga bien, el trabajo en equipo ha de estar muy presente. Esto resulta muy divertido y apasionante si nos equipamos con un headset y nos ayudamos a acabar con las amenazas. Por último, también hay que decir que estas misiones están bien implementadas dentro de la historia individual, lo que ayuda a no dar esa sensación de que surgen de la nada y dan un toque realista.

SplintterCellBlaclist-03

Por último, tenemos el modo Espías vs Mercenarios, o lo que es lo mismo, la variante multijugador competitiva de Splinter Cell: Blacklist. Los primeros adquieren el mismo estilo de juego que tiene Sam Fisher en el modo individual, con gran agilidad y libertad de movimientos, en tercera persona, siendo su mejor forma de acabar con los enemigos la de sigilo, acercándonos por la espalda. Los Mercenarios, juegan desde la perspectiva de primera persona y son mucho más robustos que sus enemigos, lo que en un cara a cara con cierta distancia, les proporciona una ventaja competitiva importante.

En cada bando, podemos elegir tres clases distintas. Los mercenarios podemos elegir ser Cazador, Pacificador o Disruptor. El primero despliega un dron volador que se maneja a control remoto y que resulta letal contra los enemigos. El Disruptor, puede impedir las habilidades de los espías, así como desactivar sus dispositivos. El Pacificador cuenta con un plus de adrenalina que le permite por tiempo limitado aumentar sus capacidades de velocidad y visión en la oscuridad… Por otro lado entre los espías hay también tres clases: el Explorador que tiene la capacidad de destacar a los enemigos cercanos y advertir de su presencia, el Depredador que se vuelve invisible con su traje, y el Saboteador que lleva a cabo poderosas descargas capaces de hacer volar por los aires las granadas y artefactos explosivos de quien esté cerca.

No sólo hay posibilidad de personalizar a nuestro personaje con gadgets, trajes y armas, sino que también hay hasta cinco sub-modalidades dentro de todo este enfrentamiento de espías contra mercenarios. En Clásico hay dos equipos de dos personas cada uno sin personalización, volcado en la oscuridad de los espías y la linterna de los mercenarios. Lista Negra y Extracción son muy similares, plantando a dos equipos de cuatro contra cuatro para hackear varios terminales o robos de datos, y haciéndonos cambiar de bando entre rondas. Control de Envíos tiene la particularidad de ofrecer equipos mixtos en cuanto a clases, y también hay un Combate a Muerte por Equipos. Como único punto negativo al multijugador, hay que decir que en la modalidad de mercenarios, el control en primera persona podría ser más preciso y algo menos tosco, aunque tampoco es un desastre y no rompe totalmente con la experiencia, pero podría mejorarse, sobre todo si se está acostumbrado a otro tipo de juegos FPS.

Blacklistmultiplayer

En definitiva, Blacklist ofrece diversos estilos de juego dentro de un título clásico del espionaje, así como una enorme personalización que nos acompañará tanto en los modos multijugador cooperativo y competitivo, como en un modo individual que si bien no es todo lo largo que gustaría, es bastante rejugable por lo explicado anteriormente. Técnicamente el juego luce y se escucha muy bien, con la única pega del control en primera persona, mejorable pero sin llegar a ser horrible. Con todo esto, los amantes y no tan amantes de la saga estaremos contentos con esta entrega y conseguiremos pasar bastantes horas espiando, tratando de parar la Lista Negra.

2 Comentarios en "Análisis de Splinter Cell: Blacklist"

  1. JUEGAZO. Así, con mayúsculas. Que bien me lo estoy pasando con él 😀 Eso sí, si sois unos pejigueros con el tearing lo notaréis. Es el error gráfico que más rabia me da cuando se da, pero bueno, no quita que lo dicho sea verdad: JUEGAZO.

Deja un comentario