Más que un videojuego, más que un remake

Análisis de Shadow of the Colossus Remake

Por Saúl Rivero el

Hace ya más de 12 años (se dice pronto) veía la luz el sucesor del grande y reconocido ICO, desarrollado por Japan Studio con, como no, Fumito Ueda a la cabeza, bajo el nombre de Shadow of the Colossus y en exclusiva para PlayStation 2.

Sin duda y debido a la madurez del gameplay, la capacidad que tuvo de llevar a la sobremesa de Sony al extremo, y sobre todo a los sentimientos-pensamientos que la historia nos hizo llegar, este título se convirtió en un juego de culto para el público de juegos orientales del que tristemente las compañías cada vez se acuerdan menos, y en general en uno de los lanzamientos de la generación.

Sendos años después, específicamente durante la conferencia de Sony el E3 2017, se anuncia el remake de Shadow of the Colossus en PlayStation 4, hecho desde sus cimientos por la ya “maestra” de las remasterizaciones Bluepoint Games.

Ya en nuestras manos y con solo media hora de juego y un coloso derrotado, podemos empezar a darnos cuenta de las dimensiones que el estudio residente en Austin, Texas, ha dado a este proyecto, en el que apreciamos tal y como se prometió, un remake desde los cimientos del título, literalmente, de los pies a la cabeza.

Recordamos que el principal objetivo de nuestra aventura será devolver la vida a Mono, a través de adentrarnos en la Tierra Prohibida y derrocar a 16 ídolos representados en colosos de diversos tamaños y formas. Todo este planteamiento está entrelazado con un aluvión de sentimientos que, con Wander de nexo, Fumito Ueda y su equipo nos transmite a cada instante: soledad, culpabilidad, amor, tristeza… Sin duda podemos afirmar que Bluepoint Games lo ha captado de manera brillante y lo transmite tan bien como en la versión original.

La forma de mostrarnos todo ello es a través de un inmenso y solitario mundo en un progreso cíclico al 100%, donde cada vez que matamos a un coloso se nos devuelve a la casilla de salida y se nos encarga un nuevo objetivo. En el mencionado punto 0, y al igual que pasaba en el titulo original, deberemos montarnos a los lomos de nuestra yegua Agro y alzar la espada cuando nos dé de pleno el Sol, orientándonos hacia donde se encuentra el siguiente coloso.

Una vez encontremos a nuestro enemigo (normalmente en lugares apartados y muy espectaculares), vemos que cada uno de ellos tiene una forma diferenciada de finalizarlos, así como estilos de lucha y formas defensivas. De igual manera que para indicarnos el camino, la espada de nuestro protagonista desvelará los puntos débiles del coloso, aunque seremos nosotros quien debemos encontrar la manera de subir hasta ahí, la cual insisto, varía enormemente entre cada una de nuestras víctimas.

La idea original del título está muy fielmente representado en la nueva versión, y podemos asegurar que tanto los planteamientos morales que se nos plantean, así como la sensación de estar completamente solos en un mundo donde damos por hecho que nuestro protagonista no quiere estar, se ha reflejado de una manera sublime en PlayStation 4, debido principalmente la mejora sustancial de texturas, el aumento muy notable de la vegetación y el detalle, así como de una distancia de dibujado que envidiable para cualquier juego de hoy día.

Volviendo a los colosos y centrándonos en el remake, éstos se han hecho desde cero con un cuidado y mimo excelentes, consiguiendo que realmente nos parezcan bestias enormes al lado de nuestro protagonista y llegando a aportar en muchos casos y en el nivel de dificultad más elevado, la sensación de que no sabes que más hacerle ni por donde atacarle, añadiendo otro estado de ánimo al título como es el la inferioridad ante semejantes enemigos. Es por ello que recomendamos encarecidamente jugarlo en la dificultad más alta.

Hacemos especial hincapié en dos aspectos relacionados con los colosos, como es el pelaje de los mismos, el cual podemos afirmar que es un punto y aparte en el que los chicos de Bluepoint han trabajado de manera brillante para lograr, y lo decimos con honestidad, uno de los mejores resultados que hayamos visto nunca en un videojuego a través de la calidad y el dinamismo que aporta. Por otro lado, destacar la sensación única que tenemos en algunos colosos -especialmente los voladores- cuando estamos encima de ellos buscando y atacando sus puntos débiles a la vez que mirando nuestra barra de estamina para no caernos al vacío, sin duda el resultado es espectacular y al igual que comentábamos el sentimiento de sentirnos pequeños ante estas bestias, se puede decir que una vez acabamos con ellos la sensación de grandeza y satisfacción es igual o incluso superior.

Esta reconstrucción se completa con un gameplay que mantiene la magia del original, añadiendo a su vez pequeños e intuitivos detalles a través de los controles adicionales y el altavoz de nuestro DualShock 4, pero insistimos, sin perder nunca la esencia de lo que pudimos disfrutar en PlayStation 2, lo cual está bien hasta cierto punto pero no es perfecto, ya que también seguimos viendo algunos controles algo toscos a la hora de manejar a Wander y cuando estamos montados en Agro, especialmente cuando pasamos por zonas estrechas o cerca de acantilados. Considerando que es posible que esto se haya hecho con intención para mantener la originalidad del título, nos encontramos ante unos estándares algo pobres en comparación a los que vemos hoy día.

Técnicamente y aunque ya hemos comentado y alabado las mejoras en texturas, dibujado y vegetación que son las más beneficiadas en esta nueva versión, es importante comentar que a través del antialiasing y de mejoras en algunos modelados, se consigue un resultado excelente en el conjunto. Podríamos comentar que la abundancia de grises y la falta de colores vivos y mayor variedad en el escenario podría ser el hándicap en este apartado, pero consideramos que era lo que Fumito Ueda nos quiso transmitir en su día en vías de escenificar el entramado y los sentimientos presentes en el título.

Todo ello que comentamos rinde espectacularmente en PlayStation 4, a 1080p nativo y a unas más que estables 30 imágenes por segundo. Si disponéis de PlayStation 4 Pro, tenemos dos opciones para mejorar el título; bien a través de subir la frecuencia de actualización a unas muy buenas 60 imágenes por segundo con la misma calidad y resolución que la versión estándar de la consola, o mediante el modo cinemático, haciendo que el juego luzca a 4K dinámico (1440p reescalados a 2160p), con los siempre estables 30 fps.

Mención aparte al modo foto, ya famoso en esta generación y también presente en este título. Sin alardear demasiado de filtros ni opciones que en muchos casos rozan lo absurdo, se plantea un editor sencillo y bastante intuitivo que harán las delicias de los amantes de la fotografía y nos permitirán compartir el progreso de nuestra aventura en redes sociales.

La banda sonora original que nos acompaña en momentos clave tiene un efecto inmersivo notable, pues junto a batallas y momentos clave en nuestra aventura, hacen de ésta en su conjunto un placer y siempre reflejando fielmente el estado en el que Wander se encuentra a cada momento. Por el resto del apartado sonoro poco que comentar en general, más allá del ruidoso silencio cuando galopamos en nuestro caballo, creando un entorno aún más envolvente si cabe.

Análisis de la versión PlayStation 4 Pro.

Bluepoint Games nos sorprende muy gratamente con la llegada de esta aventura 12 años después de que lo hiciera el Team ICO, a través de un lavado de cara impresionante a nivel técnico, manteniendo eso sí los mismos componentes de narrativa y escenario que hicieron y siguen haciendo de Shadow of the Colossus uno de los pocos juegos que llegan a transmitir sentimientos tan encontrados cada vez que nos ponemos a los mandos. Sin duda, uno de los mejores remakes de la historia de los videojuegos, y una obra maestra que no se debe perder nadie, independientemente de si se ha jugado antes o no.

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