¡Hay que ser para husmear en un manicomio abandonado!

Análisis de Outlast

Por Oaky el

Hace unos meses se anunció Outlast, título desarrollado por los chicos de Red Barrels (entre los que se encuentran veteranos de la industria) y que prometía traer de vuelva el género del survival horror, como ya lo hizo Amnesia The Dark Descent en su día. Desde hace unos días, el título ya está disponible para aterrorizarnos como nunca, y tenemos que decir que lo consigue con gran habilidad.

OutlastSomos el periodista Miles Upshur, y tenemos la fantástica idea de indagar en Mount Massive Asylum, un manicomio abandonado en el que han sucedido cosas extrañas recientemente. Nos armaremos únicamente con nuestra cámara de vídeo, y a partir de ahí, nos adentraremos en una trama de extraños sucesos paranormales donde habrá, como no, sustos, pero podemos decir que lo que más abunda, es la tensión en el ambiente, y el sentirnos angustiados cuando nos encontremos con un monstruo.

Al más puro estilo Amnesia, sólo contamos con la cámara para iluminar nuestro camino con la luz de esta (la cual consumirá mucha batería, y tampoco vamos sobrados de pilas en la aventura, así que tendremos que buscar en cualquier rinconcito) y también para grabar diferentes sucesos que valgan para argumentar nuestra aventura. Por lo demás, tenemos lo básico, correr como locos si nos encontramos con algún vecino no muy amistoso del lugar, asomarnos a los lados para no pillar ninguna cosa por sorpresa, escondernos en diferentes lugares como taquillas, escritorios, colchones, y una curiosa sección plataformera por parte de la acción de salto.

Una cosa más que curiosa es lo bien que luce el juego, con unos gráficos, modelados e iluminación fantásticos aportados por el Unreal Engine 3. No hemos encontrado ningún fallo gráfico, y los desarrolladores han conseguido el ambiente perfecto para que lo pasemos mal en más de una ocasión, en la que correr, no será lo que nos salve.

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Para que lo pasemos aún más mal está el sonido, que es realmente angustioso. Si tenemos un encontronazo con un monstruo, nuestro protagonista agonizará, se asustará, gritará, e incluso, esbozará lloros más de una vez cuando estemos escondidos. Nos ha transmitido verdadero miedo y pánico, ya que nos hemos sentido en más de una ocasión dentro del juego, y no conseguíamos estar tranquilos ningún momento. Por si fuera poco, la banda sonora está en los momentos justos para las persecuciones o los pocos sustos punteros que destacan gracias a la música. Sin embargo, contamos con un doblaje en inglés, que es bastante correcto, y unos efectos de sonido que también cumplen sin problemas.

Como decíamos anteriormente, también encontramos cosas curiosas, como las secciones plataformeras que presenta el título en más de una ocasión, lo mejor es que cuando vayamos a saltar, estaremos un rato pensándolo bien, y cuando realicemos el salto, pensaremos “¡Ay que no llego, ay que no llego!”. Estas secciones están muy bien ejecutadas y dan un toque cinematográfico al juego. De lo que puede pecar Outlast es de lo lineal y repetitivo que es. Es cierto que contamos con escenarios abiertos, pero casi siempre el camino está marcado, y tampoco vemos una función de puzzles o aventura gráfica en el título, simplemente tenemos que ir a recoger una cosa para acceder a un punto, o simplemente, buscar diferentes lugares o escapar de ellos, afrontando los diferentes peligros. Al principio no se nota mucho, pero en el tramo final del juego llega a ser bastante monótono.

outlast-pc-1370958069-004La historia también presenta fallos al final. Poco a poco, Outlast va desprendiendo su argumento al jugador, pero llega un momento en el que no le queda tiempo, y nos cuenta mucha información de golpe que no tiene demasiado sentido, y rompe bastante con un final que cumple, pero que no llega a ser nada del otro mundo. También cuenta con una escasa duración, ya que el juego puede oscilar entre las tres y cinco horas.

Out TLo básico de Outlast no es jugar con el miedo frente al jugador, es jugar con la tensión y el pánico de la situación en la que nos encontremos. Veremos todo tipo de cosas, trampas, persecuciones, y deberemos escapar con vida, así que si no sois valientes, este no es vuestro juego. A los que os atreváis, preparaos para pasarlo realmente mal.

En definitiva, Outlast es un gran survival horror que refresca el género. Es cierto que juega más con la tensión que con los sustos, pero su jugabilidad es muy correcta, a pesar de ser demasiado lineal y dirigida. Cuenta con grandes momentos, desafíos, un gran apartado gráfico y una historia diferente, a pesar de tener sus más y sus menos en diferentes tramos de la historia.

3 Comentarios en "Análisis de Outlast"

  1. Buah, ni con un palo lo toco. Ya lo probé en casa de un amigo y no aguanté ni 3 minutos sin exagerar xD

    La ambientación es brutal y más desesperante aún. Lo que no me gustó es que los enemigos parecen un poco bobos y siguen ciertas rutinas muy previsibles. Un ejemplo es que cuando te escondes en una taquilla justamente siempre miran en la de al lado…

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