Liberado de esta espiral mortal.

Análisis de NiOh

Por Senduk el

From Software revolucionó el género de rol de acción con Demon´s Souls y Dark Souls la pasada generación, las mecánicas que introdujo, como el desarrollo del personaje mediante distintas builds, la dificultad y estrategia de sus combates, el desarrollo laberíntico de niveles y su lore “escondido” han acabado siendo toda una referencia para juegos posteriores. En muchas ocasiones han sido diferentes estudios quienes han copiado la fórmula, aunque no siempre han respondido como se esperaba e incluso hemos visto desastrosos plagios.

Este no es el caso de NiOh, uno de los últimos juegos exclusivos de PlayStation 4, desarrollado por Team Ninja y Koei Tecmo, el equipo ha tomado prestada la receta de los souls, de hecho en ningún momento han tratado de esconderlo y están orgullosos de haber llevado más allá ciertos aspectos donde la referencia podría flaquear. Su estupendo y gratificante sistema de combate junto a su increíble ambientación han conseguido que el juego brille con luz propia y que seguro ciertos apartados son tenidos en cuenta en próximos títulos del género. A lo largo del análisis compararé los aspectos del juego con la saga souls, en especial su terminología, para una mejor comprensión.

A grandes rasgos, aunque después matizamos, NiOh supera a los souls en el sistema de combate y en todo lo relacionado con el looteo de objetos y equipamiento, que hacen muy rejugable sus niveles, estos no son un mapeado laberíntico continuo, sino que por el guión, los hechos ocurren en diferentes localizaciones y tienen una división clara con un recorrido definido dentro de cada pantalla. Por otro lado, este diseño de niveles nos ha parecido algo irregular, con zonas algo pobres en contraposición de auténticos laberintos y con con multitud de secretos, en general no nos han parecido tan buenos como en los souls y un minimapa nos orienta de los objetivos dentro de cada zona, por lo que facilita bastante el avance.

La historia nos sitúa en el año 1600, donde William, un pirata británico emprende un viaje a Oriente en busca de algo que le ha sido arrebatado. La Amrita, un elemento muy preciado que otorga poder es el detonante de la guerra civil y sucesora en el poder de Japón. Además incontables criaturas, piratas y Yokais (algo así como espíritus, que pueden ser malignos o estar de nuestro lado) han invadido las diferentes zonas del país. En esta odisea vemos como nuestro protagonista acaba convirtiéndose en un experto samurái aprendiendo todo tipo de técnicas de combate y usos de diferentes tipos de armas y artes mágicas.

La premisa narrativa es bastante sencilla, de hecho nos es contada mediante cinemáticas y podemos apoyarnos con una excelente enciclopedia con la guía de personajes, bestiario, etc. pero sin conocer los hechos reales y los personajes históricos implicados que a veces son obviados va a haceros perder en alguna ocasión el hilo de la historia. En cualquier caso, todo este conglomerado histórico y fantasioso componen un interesante trasfondo de un juego, donde lo que de verdad importa es la acción.

NiOh permite distintas configuraciones visuales, dejando escoger entre tres tipos:

-Modo Acción: 60 fps a cambio de una menor resolución.

-Modo Video: 30 fps y mayor resolución.

-Modo Video con fps variable, estabiliza la resolución.

Por mi experiencia la mejor configuración es la de acción, la excelente fluidez, que a su vez me parece imprescindible para la mayoría de combates en los que hay que realizar esquives en el momento adecuado perdona la pérdida de carga gráfica en las texturas de los entornos.

En el apartado técnico, NiOh cuenta con una banda sonora algo floja y que se luce en muy pocas ocasiones, sin embargo los sonidos de las armas y enemigos si están muy logrados. Los tiempos de carga son muy cortos, la espera es de apenas unos segundos tras cada muerte, esto acelera el ritmo del juego e incrementa las ganas de vengar ese penúltimo tropezón que acabamos de tener con el bicho de turno.

Su apartado visual cuenta con unos modelados y animaciones excelentes en personajes y enemigos, en cuanto a los niveles hay bastante disparidad, encontrándonos ambientes realmente logrados como bosques, aldeas incendiadas, etc. pero en los entornos más cerrados como cuevas o edificios el nivel de detalle baja bastante causando la sensación de estar avanzando por habitaciones exactamente iguales. Cabe destacar la enorme cantidad de efectos producidos en los combates, las partículas de recuperación de ki (estamina), viveza de las armas cuando adquieren poderes elementales (como efectos de fuego o eléctricos), bloqueos y esquives, disparos de las armas de fuego, etc.

El desarrollo del juego es bastante similar a lo que ofrecen los títulos de From Software, aquí en cambio contaremos con misiones principales y secundarias, por lo general, ambas siguen una misma estructura de ir de un punto a otro del mapa, desbloqueando atajos hasta llegar a la zona donde nos espera un boss, algunas misiones secundarias se limitan a un sólo enfrentamiento. En cuanto a las misiones secundarias, son recomendables hacerlas todas, ya sea por conocer nuevos detalles de la historia o por conseguir nuevo equipamiento, además de aumentar el progreso del personaje. Un punto negativo de estas es que suelen reciclar entornos y bosses de las misiones principales, también mencionar el justo catálogo de enemigos durante el juego.

En la aventura nos encontramos con muchos aspectos calcados de los souls, a lo largo de cada nivel nos encontramos con tumbas que podemos activar para comenzar a luchar contra soldados enemigos, el sistema de hogueras, en NiOh equivale a los altares de rezo, en estos además de activar el punto de guardado y subir de nivel podemos cambiar de alma, esta se trata de un espectro, ya sea de aspecto animal o fantasiosa que nos acompaña en el momento de utilizar la últi, de la que hablaré más tarde. Además podemos activar una de las habilidades pasivas (como incremento de la suerte, obtención de oro o amrita, etc.) que se aumenta consiguiendo encontrar a los Kodama (como pequeños duendes verdes) que están escondidos a lo largo de los niveles. Por último, en los altares podemos preparar los elementos de jutsu que nos pueden proporcionar diferentes objetos, ya sean arrojadizos ó mágicos.

El elemento definitorio de NiOh y por lo que, ya adelantando su recomendación a los amantes del género, nos ha gustado más, ha sido el sistema de combate, que lleva a otro nivel este apartado tan importante para este tipo de títulos.

El ki o estamina toma un significado mayor a lo visto hasta ahora, en todos los combates hay que tener en cuenta su nivel, la postura de bloqueo impide la regeneración rápida de ki, bloquear un ataque bajará el ki en función de la fuerza del ataque, los yokai pueden crear zonas en las que tu regeneración de estamina se paraliza y ellos la recuperan por completo, los ataques que hagamos, ya sean únicos o una combinación de golpes y teniendo en cuenta el arma que empuñemos y la postura adaptada hará bajar el ki. Por último tras atacar, un conjunto de partículas azules se acercan al personaje y pulsando R1 en el momento acertado permite una recuperación parcial de ki que en muchos combates es crucial. Esta gestión del ki junto a una buena elección de ataques y armas en función a la resistencia y velocidad de los oponentes es la identidad del título que revoluciona los combates, siendo cada uno de ellos único, divertido y satisfactorio, cuando un enemigo pierde su ki por completo y conseguimos darle un golpe, este bajará la guardia y podremos realizar un golpe crítico con el botón triángulo, aunque también pueden hacernoslo a nosotros. Como véis, el uso de la estamina en NiOh es totalmente novedoso y no se limita únicamente a controlar el nivel de energía, sino que hay multitud de añadidos a tener en cuenta para triunfar en cada combate.

Hay multitud de armas: katanas, katanas dobles, hachas, picos, martillos, lanzas, kusarigamas (que nos han recordado a las espadas del caos encadenadas de Kratos), además de armas de largo alcance, como arcos, mosquetes y cañones. Tanto estas como las armaduras (casco, pechera, brazos, piernas y pies) y dos accesorios de defensa equipables se dividen en cuatro categorías diferenciadas por colores (blanca, amarilla, azul y morada) y con infinidad de propiedades específicas para cada una, algunas de estas propiedades son aumento de vida, de ki,de suerte para encontrar armas u objetos, daño por elementos (agua, fuego, viento, rayo, veneno, tierra), etc.

En anteriores avances dudábamos de la importancia de la postura tomada en los combates cuerpo a cuerpo, pues bien, en el juego final optar por la postura adecuada, en especial frente a los bosses puede ser vital y más si optamos por utilizar armas pesadas o si en el desarrollo de personaje aún no hemos subido el ki, además los enemigos también pueden cambiar su postura y detener los ataques que estabas realizando.

Otra de las mecánicas que introduce NiOh es el uso de las almas, permiten un ataque de últi, pulsando triángulo y círculo a la vez una vez se haya cargado su indicador, hay multitud de ellas diferentes, que se logran superando tanto misiones principales como secundarias y consisten primeramente en un ataque del alma al que invoca seguido de la activación del arma viva (el arma adquiere un poder elemental) durante cierto tiempo, además, dependiendo del alma asignada, la barra de duración de la técnica actúa como la barra de ki, disminuye progresivamente al hacer ataques y si somos alcanzados bajará drásticamente, posteriormente el personaje continúa con la misma barra de vida con la que contaba antes del uso.

Tras el feedback que recibió el juego después de cada beta que hemos podido probar, el nivel de dificultad ha sido ajustado para un progreso inicial bastante amable si lo comparamos con Dark Souls III o Bloodborne, a mitad del juego tiene un pequeño pico de dificultad pero nada preocupante, si el progreso es complementado con las misiones secundarias el avance es totalmente normal y la sensación tras cada muerte es que se ha debido a un error propio. La sensación personal es que le ha faltado un punto más de dificultad, en especial contra algunos bosses que con un intento me ha sido suficiente, no es que me esté tirando flores, de hecho el juego cuenta con unas misiones del ocaso, las cuales recomiendan un nivel bastante más elevado al que vamos teniendo durante la aventura y resultan ser un duro desafío.

En definitiva, NiOh me ha parecido un título que brilla con luz propia, abarca muchas de las acertadas mecánicas de la receta de los souls pero introduce un completo y divertido sistema de combate enmarcado en un Japón feudal que une los hechos históricos con toques fantasiosos muy interesantes.
NiOh ya está disponible para PlayStation 4.

NiOh supone una enorme evolución en el sistema de combate con numerosas y gratificantes mecánicas nuevas dentro del género que From Software viene dominando desde la pasada generación con la saga souls. Para nada estamos ante otra copia más que plagie todos y cada uno de los aspectos, el juego tiene una identidad propia muy interesante, su ambientación y el desarrollo tan amplio y divertido de la acción no empaña algunos de sus errores, como una narrativa confusa, un desarrollo de niveles algo irregular (pero bastante peores que en los souls) y el reciclaje y listado algo escaso de enemigos. Su conjunto es un título más que recomendable para los amantes del género.

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