El efecto Ovosonico

Análisis de Last Day of June

Por Oaky el

Lo cierto es que descubrí Last Day of June en uno de nuestros últimos podcasts gracias a Lord. A partir de ahí vi un tráiler, y la verdad es que la propuesta y su aspecto me encandiló, pero como bien dicen varios usuarios de Steam, el juego no ha contado con la mejor campaña de marketing, y es que, a día de hoy, sigue siendo difícil buscar cosas sobre él que no sean los gameplays que hayan colgado los usuarios en la red.

Eso no quita, sin embargo, que el título tenga una calidad muy diferente a la de su escasa publicidad. La verdad es que para aquellos que no sean cinéfilos, es posible que Last Day of June les parezca una tremenda maravilla, pero en mi caso se ha quedado a medio camino entre un juego notable con buenas ideas, pero con una ejecución algo irregular.

En la nueva obra de Ovosonico encarnamos a Carl, el simpático esposo de June, a la cual, lamentablemente, tras un agradable paseo por el lago del pueblo, pierde en un accidente de coche al volver a su casa. A partir de aquí se comienza a explicar, a través de pequeños flashbacks, cómo se llegó a ese momento y todos los detalles fundamentales para encariñarnos lo necesario con ambos personajes, puesto que ninguno de los protagonistas del juego tiene voz, todo se comunica mediante gestos y algún que otro ruido.

Y es aquí donde se explota la verdadera propuesta de Last Day of June, puesto que, tras el accidente, Carl – en una silla de ruedas debido al choque del coche – tendrá la posibilidad de retroceder en el tiempo a través de una serie de retratos de los habitantes del pueblo donde vive. Una vez hecho eso, encarnará a dichos vecinos con la intención de evitar que el accidente ocurra, y así, poder salvar a June.

No voy a negar que la historia sea original, pero para mí no ha terminado de funcionar. Esto se debe, simple y llanamente, a que no ha dejado de recordarme a cierta película del 2004 que tiene exactamente la misma idea y que, para colmo, lo hace todo mucho mejor.

Para poder explayarme mejor sobre la historia, voy a abordar la jugabilidad para hablar de ambos elementos a la par, ya que están muy unidos. Last Day of June es un metroidvania y un juego de puzles. Cuando controlemos a uno de nuestros cuatro vecinos, tendremos que resolver una serie de problemas para poder avanzar y, así, decidir cómo terminar el día. El resultado del accidente dependerá de cómo acabe el día cada uno de nuestros vecinos. Por ejemplo, si la mujer rubia necesita un objeto que usa un niño al acabar el día, tenemos que volver a repetir el día del niño para que deje dicho objeto libre para que la mujer pueda utilizarlo. Así, conseguiremos una combinación que tratará de evitar que el accidente ocurra.

Aquí radica el principal problema que hace que la historia resulte algo lenta, y es que cuando volvamos atrás en nuestros pasos para cambiar el día de uno de los personajes, tendremos que volver a ver todas las cinemáticas – aunque un pelín recortadas – sin posibilidad de saltarlas. Parece una tontería, lo sé, pero hace de todo menos agilizar el ritmo de la historia.

Más allá de eso, la verdad es que en sí hay poca chicha. Todo es bastante predecible a la hora de buscar la solución de los puzles, y tampoco supondrá un gran quebradero de cabeza.

Para enriquecer la historia hay 20 coleccionables – 5 para cada vecino del pueblo – que funcionan a modo de recuerdos para conocer el pasado de los otros residentes y su situación sentimental para con Carl y June. Y no, esto tampoco es un añadido de peso para enriquecer la historia.

Dejémoslo en que es una idea interesante – pese a su enorme parecido con la película que comentaba anteriormente -, pero que, para bien o para mal, no termina sorprendiendo. No sé, me viene a la cabeza Life is Strange, y aun teniendo temáticas más o menos similares con los viajes temporales, lo cierto es que el juego de Dontnod llega mucho más al corazón del jugador que Last Day of June. Puede que opine así por los precedentes que tengo, pero el título de Ovosonico es un entretenimiento interesante para jugar durante una tarde y consumir una historia/juego nuevo, pero que no será recordado por sus mecánicas jugables.

Ahora bien, técnicamente es una maravilla. La verdad es que el apartado gráfico es precioso a más no poder, y hay varias inspiraciones. La primera de ellas es la de Steven Wilson (el compositor de la banda sonora del juego) y la de su videoclip Drive Home, cuya idea y estilo son una influencia directa para el juego. La segunda, aunque en menor medida, es el estilo de Tim Burton en el modelado de todos los personajes, muy singular, propio y diferente a lo habitual.

Eso sí, el juego funciona sobre Unity, y aunque visual y artísticamente sea precioso, la verdad es que es una lástima que el rendimiento en PC no sea el mejor, aun cumpliendo los requisitos para hacerlo funcionar. Ya es sabido que es un motor gráfico que requiere de mucha optimización con sus videojuegos, y a Last Day of June le falta un pequeño pulido para funcionar a una tasa de frames estable.

En lo sonoro, las canciones de Austin Wilson escogidas para ambientar la aventura son, sin duda, uno de los elementos más destacables del título. Transmiten una amplia variedad de sensaciones y se unen a la perfección con el argumento que se cuenta. Por contrapartida, nos encontramos unos efectos de sonido sencillos y que no pasarán a la historia. Esto no se queda solo ahí, ya que quizás también afectan al guion por el hecho de que los personajes solo emitan ruidos en vez de hablar. Entiendo el minimalismo, porque en varias ocasiones, como el epílogo, es sublime, pero algún diálogo o narración habría quedado bien.

Hablamos de un juego que dura cerca de tres horas, con todos los trofeos/logros incluidos. Es un viaje sencillamente de ida, que no ofrece ningún tipo de rejugabilidad más allá de querer volverlo a jugar dentro de unos años.

Análisis basado en la versión de PC perteneciente a Steam.

Last Day of June es un juego correcto para aquellos que quieran probar cosas diferentes. Tiene una buena idea que, lamentablemente, ya se ha visto en varias ocasiones, por lo que pierde parte de su originalidad. Un ritmo algo pausado, un estilo visual y artístico impecable, y una estupenda banda sonora hacen del juego de Ovosonico un buen entretenimiento que, pese a sus errores, sabe transmitir bastantes emociones.

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