Aventura a 60 fps

Análisis de Jett Rocket II: The Wrath of Taikai

Por Osakasan el

El pedigrí se ha convertido en algo muy importante en el mundo de los videojuegos, si has sorprendido antes los fans aguardarán con expectación cuando hagas tu segundo anuncio, si no lo has hecho más te vale currártelo, o caerás en el olvido.

Shin’en es de los que vienen sorprendiendo desde su estreno, en los tiempos de GBA cuando los juegos caían en una lluvia constante lograron destacar con Iridion 3D e Iridion 2, los cuales marcaron sus dos mayores características: Sus juegos son técnicamente impresionantes y sus desarrollos nunca salen de Nintendo.

Esos tiempos han quedado ya atrás, pero la situación no ha cambiado, el sucesor de Iridion podría decirse que es Nano Assault EX, y por otro lado su impresionante estreno en Wii Ware con Jett Rocket ha recibido al fin su continuación en otra máquina que, como GBA, DS y Wii, no está siendo explotada como se merece: 3DS.

Jett Rocket II: The Wrath of Taikai parte de dos premisas muy sencillas: Mostrar al mundo de lo que es capaz la consola y ofrecer una continuación al original; lo segundo lo cumple al más puro estilo de vieja escuela, resumiéndose la historia en que Taikai está cabreado por su anterior derrota a manos de Rocket y ha vuelto para vengarse. Ya. Sencillo ¿Verdad? Probablemente ya habrá voces levantándose contra esto pero, de hecho, hace un favor mayor al juego esta sencillez del que podría hacerle un argumento elaborado. Siendo Shin’en una compañía dedicada al arcade esta es la decisión más sabia que podían tomar.

Los mundos totalmente en 3D son el mejor exponente del juego

Los mundos totalmente en 3D son el mejor exponente del juego

La primera premisa fue lo primero destacado por el estudio en el momento de la presentación del juego. En una consola estigmatizada por la pérdida de framerate en 3D (realmente Nintendo debió haber implementado algún tipo de chipset dedicado sólo a esto) el mayor logro obtenible en 3DS son los 60 frames por segundo en estereoscópico sin comprometer demasiado la carga gráfica, Nintendo ya lo había conseguido con Mario Kart 7 ¿Por qué no podrían los magos que encajaron el primer Jett Rocket y FAST en los 40 MB de Wii Ware?

El juego se mueve, en efecto, a 60 frames por segundo estables en 2D y 3D, aunque puede que al empezar la partida los gráficos decepcionen un poco – los dos primeros niveles son sencillotes – al avanzar uno se encuentra con que el juego no sólo desmerece, si no que brilla con luz propia en este sentido gracias al uso intensivo de los shaders y un poligonaje inteligente que en la pantalla de la consola tiene mucho más sentido en las siempre desmerecedoras capturas.

Sí que es cierto que el juego es algo irregular, los niveles se dividen en plataformas 2D, niveles de plataformeo y exploración horizontal con movimiento 3D y exploración totalmente en 3D, dejando los primeros el apartado gráfico a un lado a favor del diseño de niveles y la visibilidad y no siendo los segundos, a causa quizá de la posición de la cámara y la distribución pseudo 2D de los enemigos y obstáculos, tan espectaculares como los terceros.

3 mundos se antojan pocos, pero los modos extra le dan algo de vida

3 mundos se antojan pocos, pero los modos extra le dan algo de vida

Tampoco destacan el apartado artístico, que sigue siendo un poco más genérico de lo deseable, y las animaciones de Jett, pero ya sea por costumbre o porque no llegan a matar el juego son fallos fácilmente perdonables.

A nivel sonoro por suerte o por desgracia poco hay que decir. Sopena de los pocos mundos disponibles la banda sonora es escasa, pero no está falta de calidad, siendo principalmente electrónica y con un toque retro extrañamente enganchante que anima bastante el asunto. Destaca sobre todo el tema que nos acompaña en las luchas contra los jefazos, que llega a hacerse pegadizo.

Los FX por contra son típicos e incluso no acompañan en ocasiones por ser a veces débiles o inadecuados.

Curiosamente, a pesar de ser los gráficos el caballo de batalla de Jett Rocket II, es en la jugabilidad donde quizá esté su punto fuerte. Salvando algunas imprecisiones puntuales – fallos con la máscara de colisiones de objetos inanimados principalmente – estamos ante un título con una jugabilidad sencilla, cohesionada y que no necesita inventar nada para divertir.

Los jefazos nos obligan a dominar bien las habilidades de Jett

Los jefazos nos obligan a dominar bien las habilidades de Jett

Empezamos por el hecho de que Jett Rocket ha dejado a un lado su Jett, ya no lo lleva siempre encima y de hecho mataría el diseño de niveles de hacerlo, en lugar de ello el Jetpack es un ítem que nos da un súper salto ideal para salvarnos de caídas inoportunas o buscar secretos. Por otro lado los movimientos del protagonista son sencillos: Correr con la cruceta o el slide pad, saltar con A, realizar un ataque rodante o un doble salto con B y usar los ítems – ya que el Jetpack no es el único – con Y. El ataque rodante en particular es la única forma de derrotar a los enemigos, y siendo el doble salto otra forma de ataque rodante cayendo sobre los enemigos al más puro estilo Sonic, lo que da lugar a bonitos momentos Super Player derrotando a varios enemigos (lejanos incluso) sin tocar el suelo.

La dificultad también es destacable, pese a los minijuegos disponibles en los que podemos conseguir más salud y vidas para afrontar los niveles la empinada curva de dificultad nos asegura momentos de sudor en el segundo mundo y sesuda concentración en el tercero, donde hacen plena presencia las mecánicas Bullet Hell. Sí, habéis leído bien: Bullet Hell en un plataformas.

Lo único en este aspecto que no convence de The Wrath of Taikai es la durabilidad, con escasos 3 mundos sólo alargados por las fotos coleccionables – muy bien escondidas en algunos casos, todo hay que decirlo – y los modos extra una vez superada la aventura principal y coleccionadas todas las fotografías, es una lástima que un producto de 9 € se quede tan corto en este sentido. Si el juego rinde, se agradecería a Shin’en una actualización que lo alargue un poquito porque, por qué no ¿Qué les impide hacerlo cuando Wayforward ya tomó esa medida con Mighty Switch Force?

Jett Rocket II: The Wrath of Taikai es exactamente lo que se pedía a Shin'en: un plataformas divertido y técnicamente digno de la máquina en la que corre lo que, considerando el resto del catálogo - retail incluso - justifica fácilmente esos 9 € que cuesta ¿Lo hace su duración? No del todo, pero afortunadamente es un título al que no aburre volver de vez en cuando sólo por el placer de jugarlo. Ahora Shin'en, un FAST Racing League para 3DS, vaaaa, porfaaaa.

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