Cuando las cometas vuelan solas

Análisis de Hohokum

Por Oaky el

Todos sabemos ya que Sony está haciendo especial hincapié en apoyar títulos indies para sus consolas, y Hohokum es uno de estos juegos que no hay que dejar pasar desapercibido. No solo por la colaboración de Honeyslug con el artista Richard Hogg, sino también por todo lo que pretende, por su premisa jugable.

Y es que Hohokum es un juego en el que debemos perdernos, en el que hay que explorar y disfrutar de lo que nos rodea y de la fantástica banda sonora del juego. Una aventura en la que podemos interactuar con muchísimas cosas del mapeado obteniendo millones de resultados diferentes que nos sacarán una sonrisa más de una vez. Algunos lo tacharán de título experimental, pero no tiene nada que ver con eso. El juego de Honeyslug pretende romper todos los esquemas y crear un género completamente nuevo.

Hohokum 1

El juego se presenta en una habitación oscura. Es ahí donde conocemos a nuestra “serpiente de colores” protagonista, acompañada de otras serpientes. Tras formar gran cantidad de figuras, no solo simétricas, también inimaginables y preciosas, y ver los controles del juego, nuestras compañeras desaparecerán y nosotros entraremos en uno de los 17 mundos que forman Hohokum. He ahí nuestra misión. Deberemos resolver el puzzle presente en cada mundo para rescatar a la serpiente de cada uno ellos.

Lo curioso de esto es que estos puzzles nunca están indicados. De hecho, no hay ninguna guía en el juego que nos diga lo que tenemos que hacer, todo es intuición. Por medio de la interacción con el mundo y con sus personajes, descubriremos el puzzle de cada zona, cada cual más pintoresco, cabe destacar.

Para poner un ejemplo, en uno de estos rompecabezas deberemos reconstruir una montaña rusa de un parque de atracciones buscando los vagones perdidos por la zona. Para conseguirlo, tendremos que hacer que los simpáticos personajes que están en el parque monten en las diferentes atracciones, que nos bonificarán con un vagón que habrá que colocar en la montaña rusa. Todos los puzzles del juego son completamente diferentes, e igual de alocados, o más, que este. Sin embargo, por muy agradable que pueda parecer, hay una pega, y es que el hecho de que no haya ninguna guía o algo que nos indique qué hacer rompe el ritmo del juego.

Es cierto que Hohokum es interactivo, la función es explorar, descubrir y disfrutar de todo, pero hay más de una ocasión en la que el puzzle de un determinado mundo no se encuentra, y el ritmo de juego se hace algo pesado. Y es la falta de esta guía la que provoca esa pesadez. No decimos que tenga que haber algo que nos diga “Ve al punto A” o “En el punto B está el puzzle de esta zona”, sino algo que nos proporcione una mínima pista de lo que debemos hacer o con qué debemos interactuar concretamente. Debido a la falta de guía, más de una vez nos hemos encontrado en un mundo dando vueltas más tiempo del deseado, sin saber qué hacer, y eso ha hecho que el juego se haga un poco pesado.

Hohokum 2La jugabilidad, por otra parte, es lo más suave y cómodo que hemos visto en mucho tiempo. Hay que tener en cuenta que aunque manejemos a una serpiente, ésta ha de ser suave, precisa y sencilla en sus movimientos, si no, jugarlo sería muy complicado. Honeyslug lo ha conseguido a la perfección, y el control de nuestro protagonista es de los mejores que recordamos.

Con el sencillo tutorial que se presenta al iniciar el juego se indican los controles. Con X aceleramos, y con O frenamos. Además, si queremos conseguir un “boost” de velocidad podemos usar los gatillos (R2 y L2), logrando ir aún más rápido de lo normal. La suavidad y la precisión de control con el stick es impresionante. Para adaptarnos a cada mundo también podemos usar el stick izquierdo para hacer zoom en la pantalla y fijarnos en determinados detalles. En cuanto a la interacción con lo que nos rodea, simplemente tenemos que pasar al lado de los simpáticos personajes para que éstos salten encima de nosotros. Una vez hecho esto, toca resolver el puzzle llevándolos de un lado a otro.

Porque, a fin de cuentas, Hohokum se basa en la experimentación y la exploración de los mundos que nos presenta Honeyslug para resolver los diferentes puzzles que hay. Y es que el problema puede nacer aquí, y como todos sabemos, para gustos, los colores. Es muy probable que algunos jugadores no vean de su gusto la jugabilidad, ni el hecho de que no haya una guía que nos indique qué hacer. Sin embargo, a nosotros nos ha parecido una experiencia sobresaliente sobre un precioso plano 2D.

Hohokum 3

Otro punto a destacar, y mucho, es que Hohokum es precioso. Su apartado artístico es sublime. Los dibujos realizados para cada mundo, los colores, los personajes, todo en el juego es una obra de arte en movimiento con muchísima personalidad, porque la finalidad no es solo la experimentación de algo nuevo, sino relajarnos, llenarnos de felicidad…

Gracias a este gran apartado artístico se introduce muy bien al jugador en la atmósfera de cada mundo. Por momentos puede hacerse pasar, sin problema alguno, por una película de animación de la vieja escuela. Pero otro punto que hace que esto tome aún más forma, es, sin duda, su genial banda sonora. Una música de fondo que encaja perfectamente en cada uno de los mundos del juego con tonos indies, technos y modernos. Sin duda es una banda sonora que merece muchísimo la pena descargar para escuchar en cualquier momento.

Sus efectos sonoros tampoco se quedan atrás. A pesar de que éstos no estén presentes toda la aventura, ni sean muy notorios, aparecen en los momentos justos de formas muy originales y simpáticas.

Aún así, el broche final de Hohokum es su duración, la cual oscila según lo que tardemos en pasarnos los puzzles del juego. Nosotros hemos tardado 4 horas, pero sin problemas la duración puede alargarse a las 6 horas. Por si fuera poco, el juego tiene cierto grado de rejugabilidad. Los trofeos nos desafían a hacer cosas muy curiosas y escondidas, e incluso hay uno que nos reta a finalizar el juego en menos de una hora, tarea, cuanto menos, curiosa. También hay coleccionables. Para ser más concretos, hay 146 ojos, en todo el juego, que podemos encontrar para abrirlos. Eso sí, aviso para navegantes, éstos están muy bien escondidos y normalmente no saltan a la vista.

Análisis basado en la versión de PlayStation 4.

Hohokum 4

Hohokum es un nuevo género y una obra de arte. Puede que no guste a muchos por su premisa jugable, o por la falta de guía, que a nosotros nos ha chirriado un poco, pero su genial control, su idea, su apartado artístico y su música, hacen que merezca la pena que le eches un vistazo a la obra de Honeyslug.

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