Ponte al volante

Análisis de Gran Turismo Sport

Por Senduk el

Sony va cerrando el año en cuanto a exclusivos se refiere para este 2017, Polyphony Digital vuelve de la mano de Kazunori Yamauchi con su mítica saga de conducción. En esta ocasión, Gran Turismo Sport introduce numerosas novedades en que lo hacen un  título más actualizado y adaptado a los jugadores actuales, con sus componentes sociales y competitivos destacando entre los modos que incluye.

En esta review no pretendo, ni puedo hacer una comparación de este Gran Turismo Sport con otros títulos de conducción lanzados este año como Forza Motorsport 7 o Project Cars 2 al no haber podido probarlos, pero sí intentaré destacar las diferencias respecto a anteriores títulos de la saga.

Para empezar, estamos ante un juego que no busca la simulación perfecta, incluso podría decirse que ha apostado por una conducción algo más arcade sin dejar de lado la pasión por los coches con perfectos modelados, el cuidado casi perfecto por las sensaciones que transmite la conducción, una mayor sensación de velocidad y la satisfacción de ir mejorando y ser mejores pilotos tras cada carrera.

Antes de desglosar cada uno de sus apartados voy a tratar de explicar qué hace mal y qué hace bien Gran Turismo Sport sabiendo que no es un título numerado. Empezando por sus fallos, el contenido en cuanto a número de coches y circuitos se ha reducido sustancialmente y aunque se puedan echar en falta algún clásico, todos los modelos lucen realmente bien y cada uno tiene una conducción totalmente diferenciada del resto de coches. El modo campaña se ha renovado por completo, sustituyendo los carnés por la escuela de conducción, retos y experiencias de los circuitos, la finalidad sigue siendo la misma: aprender a conducir y sus diferentes técnicas para trazado, frenado, adelantamientos, etc. Los campeonatos desaparecen, mejor dicho han sido pasados al modo Sport (su modo online), esto me parece todo un acierto, podemos seguir compitiendo contra la IA en carreras arcade o personalizadas sin problemas si lo deseamos, pero la competitividad contra otros usuarios alarga la vida del juego y hace que cada carrera sea más frenética que la anterior.

En resumidas cuentas, quizá pierda el jugador clásico que prefería jugar en solitario, la falta de contenido al superar el modo campaña lo hará imperdonable, en cambio su modo online hace que el jugador más competitivo se esté inscribiendo a todas las carreras, salas y campeonatos y se le pasen las horas voladas gracias a su divertida conducción, al sistema de clasificación de pilotos y la motivación de subir el nivel de piloto.

En el modo arcade podremos hacer carreras únicas, contrarreloj, derrapes, carreras personalizadas, carreras a pantalla dividida para 2 jugadores y Tour VR.

En Tour VR encontramos dos actividades, podemos observar el modelado detallado de cada coche como si nos encontráramos en el mismísimo concesionario o hacer carreras contra un oponente de la IA, estas carreras son realmente inmersivas, la bajada de resolución en PlayStation VR es mínima, la única pega es que personalmente me han parecido carreras demasiado fáciles incluso en su máxima dificultad (exceptuando la combinación de algún circuito de rally con los coches más potentes que son más difíciles de controlar). Aún siendo un añadido que puede parecer limitado al sólo poder enfrentarnos a un oponente, se trata de uno de los mejores juegos para PlayStation VR, tanto por su rendimiento gráfico como por su inmersión y diversión por pilotar en “primera persona”. Gran Turismo Sport hace sombra a otros títulos que ya habían debutado en este sistema como Dirt Rally VR y Driveclub VR tanto por su apartado gráfico como por su rendimiento y la verdadera sensación de conducción.

La campaña sustituye a los clásicos carnés de la saga, se divide en 3 apartados y su finalidad es enseñarnos a conducir de cara a participar en el modo online, en cada prueba tenemos el reto de superarlo con los mejores tiempos, obteniendo el trofeo de oro, plata o bronce según se realice:

-Escuela de conducción: aquí aprenderemos todas las habilidades necesarias para una correcta conducción, desde las situaciones más sencillas como frenado o tomas de trazadas a conservar el combustible con el mapa motor o realizar cronos casi perfectas.

-Reto de misión: Las técnicas aprendidas son puestas a prueba en este apartado, en el que nos situarán en tramos de circuitos y deberemos adelantar a oponentes de la IA.

-Experiencia en circuitos: Por último aprenderemos las mejores estrategias de situación de carrera para cada uno de los circuitos.

En el modo Sport es una apuesta por los eSports dentro de los juegos de conducción, demostraremos lo aprendido en carreras contra otros usuarios, se trata del modo principal del juego, para el cual se ha realizado una clasificación de jugadores quienes serán emparejados en las partidas según su nivel de conducción (velocidad) y su deportividad, este último factor es importantísimo para comenzar bien, ya que  correr contra jugadores que colisionan constantemente o realizan maniobras no permitidas elimina por completo la diversión y “sana” competitividad, además, tras cada acción ilegal se penaliza con tiempo adicional al infractor. Esta clasificación de pilotos funciona realmente bien, personalmente he notado mucha diferencia del comportamiento de los jugadores al subir un escalón el nivel de deportividad.

Uno de los fallos es que por el momento sólo contamos con las carreras diarias, pero a partir del 4 de Noviembre comienza la Copa de Naciones FIA GT y las Series Regulares 2017 FIA GT además de la Serie Polyphony Digital. A la espera de saber si tendrán novedades, las carreras diarias alternan circuitos, reglajes y tipos de coches cada pocos minutos. Tras inscribirnos en una carrera y hasta el comienzo de esta podremos realizar una sesión de crono de cara a obtener una buena clasificación para la salida y recordar las curvas del trazado.

En la central de marcas encontramos el mercado de coches dividido por regiones: América, Europa y Asia, tras seleccionar la región deseada podremos elegir la marca, como Ford, Dodge, BMW, Audi, Ferrari, Toyota, etc., además, las escuderías ofrecen un pedazo de su historia con imágenes, vídeos y texto a modo de museo.

Las salas online nos permitirán jugar con amigos y otros jugadores sin repercusión en nuestra clasificación de piloto y deportividad, podremos crear o unirnos a salas ya creadas para realizar prácticas, pruebas de resistencia o carrera libre además de elegir circuito y normativas.

Por último, el modo Paisajes o modo foto que es independiente de las repeticiones de las carreras y que permite colocar la cámara libremente para sacar fotos, podremos elegir diferentes fondos de lugares del mundo para colocar los coches preferidos, configurar la cámara con multitud de opciones y efectos y compartirlas con la comunidad dentro del juego, como si de una red social se tratara. Personalmente me parece el mejor modo foto que he probado en un videojuego.

Gran Turismo Sport ofrece desde el primer momento una sensación de aprendizaje y evolución de conducción, esto se traduce a recompensas que suben el nivel de personaje con puntuación de experiencia, créditos y puntos por kilómetros recorridos, además el tiempo en pista, cantidad de fotos realizadas, número de derrapes, etc. otorgan diferentes logros y recompensas con nuevos coches. Los créditos permiten comprar nuevos coches y los puntos de kilometraje tanto subir la potencia de nuestros coches como variar la relación de reducción de peso o adquirir diferentes objetos como cascos, poses de piloto, vinilos, ruedas, pinturas o incluso coches especiales que se actualizan periódicamente. Según suba nuestro nivel desbloqueamos nuevos circuitos y coches para utilizar en el modo arcade.

La saga introduce editor de coches, permitiendonos cambiar su aspecto con pinturas, vinilos, ruedas y elementos de competición que no varían el comportamiento del coche, así como cambiar el diseño del casco y el mono del piloto, no resulta tan completo como lo visto en títulos como Need for Speed pero cumple perfectamente.

El cuanto a reglajes, los parámetros modificables son: suspensión, frenos, aerodinámica, tren de tracción y la transmisión, también podemos elegir entre la conducción automática o manual y la posibilidad de elegir el tipo de mando:

-L2 y R2 para frenar/acelerar.

-Sensor de movimiento.

-Configuración Clásica.

Analizando su apartado técnico brilla especialmente en el modelado de coches y circuitos, aunque no cuenta con reglajes climáticos ni paso del tiempo, aunque sí espacio horario del día, la banda sonora cumple bastante bien, además de ser muy amplia y variada, el sonido de los coches no destaca especialmente, pero es bastante correcto. Por otro lado, todos los menús del juego me parecen sensacionales, basta con un simple recorrido para hacerse con todas las opciones disponibles.

En definitiva, Gran Turismo Sport supone un título de conducción muy satisfactorio, con una gran sensación de aprendizaje y una evolución de personaje muy cuidada, las clasificaciones de piloto y deportividad nos empareja en las carreras online adecuadas y con muy buen netcode. Los modos VR, Carrera y Foto complementan el título al que por otro lado no podemos perdonarle la escasez de coches y circuitos, así como la ausencia de aspectos climáticos y el paso del tiempo.

Análisis basado en PlayStation 4 Pro.

Kazunori Yamauchi vuelve con Gran Turismo Sport, un título que evoluciona notablemente en la saga gracias a su aumento de la sensación de velocidad y la diversión al controlar cada uno de los diferentes coches, se complementa con un modo VR muy inmersivo. La progresión del jugador y las carreras competitivas online lo hacen un título notable, en buena parte gracias a su clasificación de pilotos más o menos deportivos y al buen rendimiento online. En su contra: la falta de coches y circuitos puede parecer insuficiente para el jugador solitario.

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