El señor del mal resucita en nuestro salón

Análisis de Diablo III

Por Tyler Durden el

Los usuarios de PlayStation 3 y Xbox 360 hemos tenido que esperar algo más de un año para poder disfrutar de uno de los juegos de PC que más ha dado que hablar estos últimos años, el buque insignia de Blizzard y el título que nos atañe: Diablo III.

Diablo III para consolas es el mismo producto hemos visto en PC, incorporando todas las novedades y parches que han ido saliendo para el título. No trae ningún nivel adicional, ningún personaje extra aparte de los 5 que podremos elegir desde el principio (Cazador de demonios, Bárbaro, Mago, Monje o Médico-Brujo), por lo que podemos decir que no presenta añadidos diferenciales con respecto a la versión de PC.

La historia se mantiene inalterada, y como acabamos de decir, no cuenta con zonas nuevas de exploración o nuevos enemigos. Las mejoras implementadas a base de parches ya están incluidas, por lo que una vez llegados al nivel 60, el nivel máximo, podremos seguir mejorando nuestro personaje con los niveles de leyenda.

El juego dispone de cuatro niveles de dificultad: Normal, Pesadilla, Infierno y Averno. Aunque terminemos la partida en uno de estas dificultades, gracias a la gran rejugabilidad del título, tendremos diversión para rato.

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Cuando se anunció para las consolas de la actual generación (en PlayStation 4 tendremos que esperar hasta 2014), muchos fueron los que se preguntaron cómo adaptarían el control de un Action-RPG pensado para PC a las consolas de sobremesa. Los chicos de Blizzard tenían un reto bastante complicado, pero creemos que no lo podrían haber resuelto mejor.

El nuevo control, o mejor dicho, el control implementado para las consolas es todo un acierto. El manejo es muy intuitivo y está perfectamente implementado para jugarlo con mando. Por ejemplo, en el caso de PlayStation 3, utilizaremos el stick izquierdo del DualShock 3 para mover a nuestro personaje, mientras que el stick derecho nos permite esquivar ataques de los enemigos. Los usuarios de consolas, aparte de esquivar dichos ataques con el stick derecho, podremos rodar por el suelo para salir de estas situaciones complicadas, opción que no estaba disponible en la versión de PC.

Volviendo al control pensado para consolas, con L1 nos tomaremos nuestras ansiadas pociones de vida, mientras que con el resto de botones podremos tener acceso al resto de habilidades que tenga nuestro personaje, siempre y cuando, tengamos desbloqueada dicha habilidad. Mientras no las tengamos, dichos botones estarán bloqueados.

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Como hemos dicho antes, el control es tan simple e intuitivo que no tardaremos nada en hacernos con él y poder disfrutar del juego sin pensar que lo estamos jugando en consola.

La interfaz el juego también ha sufrido un rediseño casi por completo. Ahora, a través de menús radiales, podemos desplazarnos con el stick por las diferentes pestañas para gestionar a nuestro personaje.

El inventario es ligeramente diferente al visto en PC. En dicha versión podíamos organizar nuestros ítems u objetos a nuestro antojo, mientras que en la versión de consola se organizarán automáticamente, eso sí, poniendo primero los mejores ítems u objetos. A la hora de comparar objetos, esa distribución nos será de gran ayuda.

Ya que estamos hablando del inventario, es lógico que hablemos de los dos aspectos más criticados de la versión de PC, como eran el “loop” y la casa de subastas con dinero real.

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Blizzard no se ha querido complicar y ha eliminado de una manera fulminante la casa de subastas. Esta, desde la salida del juego, ha recibido innumerables críticas, ya que a medida que ibas jugando y subiendo de nivel a tu personaje, llegaba a un punto que era casi indispensable pasar por dicha casa y pagar (con dinero real) para poder seguir mejorando el equipo y así, mejorar el nivel del personaje, ya que era la única forma de hacerse con los mejores objetos del juego.

En la versión de consolas, sólo dependeremos de los objetos que vamos encontrando a lo largo de la historia, por lo tanto, a medida que vamos jugando y avanzamos en la historia, nos veremos recompensados con mejores elementos los cuales mejorarán notablemente nuestras estadísticas. Hay que recordar que si jugamos en dificultades más elevadas, los objetos mejorarán exponencialmente, al igual que nuestros enemigos, los cuales serán más duros.

El principal responsable de estos cambios de interfaz no es otro que el modo cooperativo. Podremos disfrutar del juego offline con hasta cuatro jugadores en la misma consola, cada uno con su mando correspondiente, aunque también cabe la posibilidad de jugar online, donde no es necesario que cada uno juegue con su consola, sino que 2 pueden estar jugando en la misma máquina mientras los otros dos se añaden al juego de manera online desde sus casas.

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Cuando juguemos cuatro jugadores a la vez, podremos ver la barra de vida (le decimos adiós a la bola de salud) y la información de su personaje en cada una de las 4 esquinas de la pantalla. Como veis, otro acierto por parte de Blizzard, aunque con pequeñas salvedades, como la pausa en la partida cuando uno de los jugadores quiere entrar en su inventario. Un pequeño precio que merece la pena pagar.

En la versión de consolas, al contrario de lo que ocurría en PC, no es necesario el online obligatorio, por lo que podremos disfrutar del juego sin necesidad de estar conectados a internet en ningún momento.

Diablo III para PlayStation 3 y Xbox 360, sorprende en su apartado gráfico pese a ser consolas con unas capacidades bastantes limitadas. El juego luce a un nivel técnico bastante bueno, obviamente no se puede comparar con la versión de PC, que cumple con creces con sus expectativas. Por otro lado, no hemos notado apenas ralentizaciones, y si las ha habido no han afectado a la acción rápida y ágil que ofrece el título.

El apartado de sonido es exactamente el mismo que en PC, destacando una gran banda sonora que va acorde con el juego en todo momento, un doblaje casi inmejorable y unos más que acertados efectos de sonido.

Un año después podemos disfrutar de la esta tercera parte de la saga Diablo en consolas de sobremesa y la espera ha merecido la pena. Corrigiendo los fallos de la versión de PC y potenciando sus virtudes, la jugabilidad ha sido adaptada de una forma casi inmejorable para poder disfrutar del juego con un gamepad. Ya sea solo o con amigos, vamos a tener una notable cantidad de horas por delante para exprimir completamente la experiencia que ofrece.

3 Comentarios en "Análisis de Diablo III"

  1. Yo me lo he pasado en PC, hechandole unas 80 horas y terminando todas las dificultades con un monje y creo que era esencial quitar la casa de subastas, se cargaba el juego totalmente; hasta el punto en el que tal y como mencionas, había que pasar si o sí por ella, quizás no pagando, peor sí que había que echarle muchísimas horas a conseguir oro para ser mínimamente competitivo.
    Muy buen análisis, pero he echado de menos una pequeña descripción sobre de lo que es capaz cada personaje. La nota es correcta, pero muy baja viniendo de Diablo 2.

  2. Me ha gustado el análisis. Yo como vegapatch he jugado en pc, aunque creo que llevo unas cuantas horas menos, y he jugado con tres clases.
    La verdad es que lo han adaptado bien a consola, y el juego merece la pena tenerlo y yo aconsejo al menos probarlo.

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