New Double Fine Love Adventure

Análisis de Broken Age, Acto 1

Por Oaky el

Que uno se encargue del análisis de un título como este es difícil. Sobretodo si su creador, Tim Schafer, te ha iluminado toda la vida con Monkey Island, El Día del Tentáculo o Grim Fandango. La palabra más indicada para describir todo esto sería amor o cariño, y aún más si después de muchísimo tiempo sin ninguna aventura gráfica en el panorama, viene el maestro de Tim junto con Double Fine, su fantástico equipo, y anuncia que tiene Broken Age entre manos, que es una gran aventura gráfica, y que va a enamorar tanto a los de la vieja escuela, como al jugador actual… Todo esto a raíz de Kickstarter, el apoyo de los jugadores a los que les gusta la idea, y como no, algo de revuelta debido al asunto de que Schafer llegó a pedir un poco más de dinero para completar el juego, pero aún así, el resultado nos ha dejado muy buen sabor de boca, y es gracias a la plataforma de financiación colectiva el hecho de que hayamos podido tenerlo al final entre nosotros.

Estamos frente al Acto 1 de la historia (habrá un total de 2, sin fecha concreta para el segundo, aunque se especula que muy pronto). Antes que nada decir que el juego está abierto para todo tipo de jugadores, como dije antes, desde los de la vieja escuela, hasta los jugadores más recientes. Esto puede ser tanto un pro como un contra en un término base de las aventuras gráficas, la dificultad, sin embargo, no es algo que se tenga muy en cuenta a la larga.

Nuestros dos protagonistas, Shay y Vella, quieren escapar de sus vidas diarias, romper con lo que tienen establecido. A partir de aquí, sucederán diferentes eventos paralelos entre la vida de uno y otro, que de alguna manera, nos llevará a la conexión de sus vidas, por muy imposible que parezca en el contexto y el ambiente de cada personaje.

BoyMainBridge

Shay vive en una nave espacial custodiado por su madre “cibernética” con forma de Sol. Esta gran guardiana no le dejará hacer nada por libre, y le preparará juegos infantiles para que se entretenga. El objetivo de Shay, obviamente, es romper esa rutina y explorar el espacio.

En cambio, Vella vive en una ciudad hecha de dulces, y va a ser la ofrenda para el Mog Chokra, un monstruo al que le gusta merendarse gente, cosa que a ella no le agrada un pelo, así que decide revelarse hacía el ente y escapar. Ambos personajes siguen el ideal de romper con lo establecido en sus vidas, de cambiar las cosas.

Es a partir de aquí donde, además de la nave espacial, y la ciudad de Vella, visitaremos una ciudad en las nubes, u otra ciudad que se prepara para el ritual del Mog Chokra que se encuentra en una playa, y donde, curiosamente, sus habitantes llevan ropa característica de la zona, como pueden ser cubos para hacer castillos de arena, estrellas de mar… Un derroche de simpatía.

Lo mejor de Broken Age es, sin duda alguna, su apartado visual.Es simplemente maravilloso, detallado, colorido, muy agradable a la vista e infinitos adjetivos que valgan como descripción a una obra de arte en movimiento como es esta. Los artistas de Double Fine, sin duda alguna, se han lucido con creces, creando uno de los juegos más bonitos de los últimos años. Si es que, siendo detallistas, a veces llega a parecer una película de animación de Disney, sin problema alguno.

GirlFeast

En cuanto a lo sonoro, la obra maestra de Double Fine no se queda atrás. La banda sonora tiene unos tracks sencillamente geniales y bien elegidos para cada ocasión. Otra de las cosas por la que los juegos de Double Fine tienen mucho mimo, es por su doblaje. Hablamos, en este caso, solo de la versión original en inglés, ya que el juego, lamentablemente, no viene doblado a nuestro idioma (y eso habría estado genial, la verdad), pero sí tiene subtítulos al castellano. A pesar de esto, como decíamos, el doblaje en versión original es sublime. Tan bien representado que uno se llega a encariñar con los personajes nada más oírlos. Además, las voces de Elijah Wood (Frodo, en El Señor de los Anillos, que en Broken Age interpreta a Shay, el protagonista masculino) y Jack Black (lo conocemos todos, también participó con Double Fine en Brütal Legend y aquí tiene un cameo muy simpático) no pasan para nada desapercibidas.

Broken Age

Como decíamos en un principio, y esto ya va por gustos, Broken Age es una aventura gráfica, pero mucho más accesible de lo que podía ser, por ejemplo, Monkey Island o el mismísimo Maniac Mansion. El objetivo de esto es claro y evidente. El género de la aventura gráfica no es algo que haya estado muy presente estos años, y si la base fuese la misma que la de antaño, la verdad es que llamaría a muy pocos de los jugadores actuales. La idea de esto es que el juego sea más convencional para todo el mundo, y que no genere quebraderos de cabeza inoportunos. Evidentemente, por muy asequible que sea, el juego no es un paseo de rosas, hay diferentes puzzles – y ojo, algunos bastante rebuscados, aunque mucho menos que los juegos de LucasArts, claro – sobretodo originales e imaginativos, pero la idea es esa, que sea difícil quedarnos estancados en un lugar durante mucho tiempo, ya que daremos con la solución tarde o temprano, y la verdad, al no haber opción a pistas, esto se agradece.

Por si fuera poco, y en relación con lo anterior, lo característico de Broken Age es que podremos cambiar entre cualquiera de los dos protagonistas en tiempo real en el momento que queramos. Esto ayuda, ya que si nos quedamos atacados en una fase con Vella, por ejemplo, podremos seguir con Shay para no tener la sensación de que no estamos haciendo nada.

Evidentemente, todo esto en point and click. Dispondremos de un inventario en la esquina inferior izquierda, y además, podremos combinar los objetos que tengamos según lo requiera la ocasión. También se agradece que cuando vayamos a usar un objeto, la cosa con la que queramos interactuar brille, ya que esto indicará que la acción es posible (aunque no tiene porque ser la solución al puzzle, claro).

Lo más curioso de todo, es que hasta el menú de inicio y pausa del juego es bonito.

El primer acto dura más o menos unas 4 o 5 horas. Se supone que es la primera mitad del juego, y que el segundo acto llegará pronto (y lo esperamos con muchísimas ganas). Solo os vamos a decir, para no spoilear más, y haceros la boca agua, que el final de este primer acto tiene un cliffhanger alucinante que os va a dejar los dientes largos para el segundo acto.

BoyNavRoom

En sí, el único bug que ha saltado a la vista mientras jugábamos, y que seguramente se termine resolviendo, son fallos en las capas de los modelados de los personajes, ya que a veces éstas se superponen de forma incorrecta en un breve período de tiempo que normalmente ni se aprecia. También cabe decir que las animaciones en las conversaciones se entrecortan en alguna ocasión, pero no pasa de ser un mero contratiempo visual que podemos pasar por alto sin problemas.

Broken Age es una joya. Hay muchísimos momentos graciosos, sobretodo al resolver algunos puzzles (uno en especial al inicio, con Vella), que son marca de la casa, en especial, del gran Tim Schafer. Los personajes, a su vez, son muy carismáticos y originales, se les coge cariño muy rápido y quieres estar con ellos el mayor tiempo posible. Además, una vez finalizado el primer acto, la sensación de darte cuenta de diferentes cosas, que no se te habían pasado antes por la cabeza es sencillamente fantástica. La satisfacción al resolver algún puzzle rebuscado también es la gloria.

El juego está hecho con muchísimo amor, de una manera insuperable e inmejorable.

Caras Broken Age

Double Fine ha conseguido lo que prometió en un principio, traer el género de la aventura gráfica de vuelta de la mejor manera posible. Broken Age es una historia de romper los límites que la vida nos pone, y afrontar nuestras propias aventuras, de ser libre. Y Vella y Shay son los mejores ejemplos para aprender de ello. Estamos ansiosos de tener el segundo acto en nuestras manos.

Deja un comentario